Fenómenos naturales, desastres humanos
“Recuerdo las hojas de zinc pequeñitas en el cielo, volando. El viento arrancó del suelo a la gente y a los animales”. Más o menos era lo que narraba José, el hermano mayor de mi abuela, sobre el huracán San Zenón, que afectó a Santo Domingo en 1930. Era el primer varón luego de su hermana mayor, o sus dos hermanas mayores, creo. Así que si mi abuela nació en 1932 y era la más pequeña de sus seis hermanos, José debió tener entre cuatro o seis años cuando vivió lo qu...
Posted On 26 Oct 2025





