Receta y otra historia
Lo primero es la lluvia. No es que tiene que caer un aguacero obligado cuando se prepara sancocho, pero si cae al menos una “jarinita”, todo sale y sabe mucho mejor. Y si es un aguacero, que pase, que acabe de llover, que tampoco es a un diluvio a lo que invitaste a la gente. Fue a comer sancocho. Si en tu casa hay buenos techos, que llueva to’ lo que quiera, la lluvia es puro sabor a sancocho. Si pasa la lluvia, que deje ese ambiente de bebida, ¿tú me entiendes? No es...
Posted On 26 Oct 2025





