Cómo, sin saberlo, puedes estar financiando con videojuegos la industria de armas.
Cuando, en un videojuego conduces un coche, todos preferimos que sea un Ferrari a una marca inventada, igual que preferimos controlar a Messi que a un jugador que se le parezca pero con otro nombre (aunque Roberto Larcos y Renaldinho tendrán siempre tendrán un hueco en el corazón de todo jugador del Pro Evolution Soccer). En la búsqueda del máximo realismo, los creadores de videojuegos buscan introducir cuantos más elementos reales, y eso implica casi siempre pagar derechos.
Posted On 06 May 2015





