El “efecto Kojak” o por qué los hombres con la cabeza rasurada nos parecen más poderosos
¿Eres calvo como una bola de billar? ¿Te has rasurado al cero hace poco? Si has cruzado esa fina línea que separa al hombre con pelo en la cabeza del que no tiene ni uno, posiblemente habrás notado lo mismo que psicólogo social Albert Mannes, que en algún momento de sus 30 años de edad, después de que su cabello fuera debilitándose hasta ser una pelusilla, decidió afeitarse lo que quedaba de su melena.
Posted On 04 Ago 2012





