{"id":11557,"date":"2011-06-15T18:57:39","date_gmt":"2011-06-15T22:57:39","guid":{"rendered":"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/?p=11557"},"modified":"2014-11-30T19:08:58","modified_gmt":"2014-11-30T23:08:58","slug":"los-siete-pecados-capitales-de-la-medicina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/los-siete-pecados-capitales-de-la-medicina\/","title":{"rendered":"Los Siete Pecados Capitales De La Medicina"},"content":{"rendered":"<div class=\"article-tools clearfix\">\n<p><a href=\"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/imagescany10u9_200_193.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"11558\" data-permalink=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/los-siete-pecados-capitales-de-la-medicina\/imagescany10u9_200_193\/\" data-orig-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/imagescany10u9_200_193.jpg\" data-orig-size=\"200,193\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"imagescany10u9_200_193\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/imagescany10u9_200_193.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/imagescany10u9_200_193.jpg\" class=\"size-full wp-image-11558 alignleft\" src=\"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/imagescany10u9_200_193.jpg\" alt=\"imagescany10u9_200_193\" width=\"200\" height=\"193\" \/><\/a>Ante un vasto auditorio de estudiantes y profesionales, el Dr. Richard Asher, miembro de la Real Academia de Medicina, acaba de denunciar los siete pecados capitales de la Medicina.<\/p>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<div class=\"article-content\">\n<p>Estos son: La OSCURIDAD, la CRUELDAD, la MALA EDUCACI\u00d3N (o descortes\u00eda), la MAN\u00cdA DE LA ESPECIALIZACI\u00d3N, el AMOR AL CASO, la ESTUPIDEZ y la PEREZA.<\/p>\n<p>1.\u00a0\u00a0\u00a0 LA OSCURIDAD. Si Ud. no comprende nada de las explicaciones de su m\u00e9dico, es que \u00e9l sucumbe al pecado de oscuridad, el m\u00e1s difundido. Se envuelve en una niebla sonora de palabras sabias, venidas del griego o del lat\u00edn, como el calamar se envuelve en su nube de tinta. El Dr. Asher se burla del pathos negro que pretende ocultar profundidades sublimes. Ej.: un m\u00e9dico quiere decir que hay que juzgar la salud de los hombres teniendo en cuenta las condiciones de trabajo y alojamiento, y dice: \u201cEs generalmente admitido que la valuaci\u00f3n del status nutritivo de una comunidad humana debe necesariamente incluir las referencias a las condiciones mesol\u00f3gicas\u201d.\u00a0 Un estudiante ingl\u00e9s que debe describir el caso de un enfermo que se queja de no tener ya piernas para subir un repecho tradujo: \u201cEl paciente se queja de que durante su ambular trepando un declive, sufre del sentimiento de la expectativa de una inminente desintegraci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0\u00a0 LA CRUELDAD. El Dr. Asher denuncia luego la crueldad mental. Ella se ejerce de tres maneras: el m\u00e9dico dice demasiado, dice demasiado poco o bien susurra a terceros en presencia del enfermo. Si dice demasiado, el enfermo retendr\u00e1 siempre un per\u00edodo del discurso, \u201csoplo card\u00edaco\u201d, por ej., e ir\u00e1 prontamente al diccionario de medicina a buscar la certeza aterradora de que puede morirse de un momento a otro.\u00a0 Si dice demasiado poco, deja al enfermo en la inquietud, presa de atroces suposiciones. M\u00e9dicos, no vacil\u00e9is. Decid en seguida al artr\u00edtico que no quedar\u00e1 inv\u00e1lido y al resfriado que no est\u00e1 tuberculoso.\u00a0 Pero lo peor es la man\u00eda de conferenciar en voz baja con la familia. Es suficiente para que el enfermo se vea desde ya sobre la mesa de autopsias. La crueldad puede ser f\u00edsica. Exceso de investigaciones penosas e in\u00fatiles. Al fin de cuentas, el d\u00e9bito (gasto) en litros del coraz\u00f3n de un card\u00edaco es menos importante que la cantidad de pisos que \u00e9ste pueda subir sin peligro. M\u00e9dicos, vuestros enfermos son f\u00e1cilmente asustables por el despliegue de instrumentos de n\u00edquel. No hag\u00e1is correr vuestra mesa rodante de cirug\u00eda para un simple pinchazo.<\/p>\n<p>3.\u00a0\u00a0\u00a0 LA DESCORTES\u00cdA. Los estudiantes de Medicina contraen el h\u00e1bito de este tercer pecado capital en el hospital y en la Facultad. \u201cUna vez ped\u00ed a un estudiante que examinara el vientre de una enferma\u201d, cuenta el Dr. Asher. \u201cSalt\u00f3 en la sala de consulta, tir\u00f3 de la s\u00e1bana, hundi\u00f3 su mano exclamando luego: \u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 belleza!\u00a0 \u201cHablaba de un bazo excepcionalmente grande, no de la paciente. Eso no se hace. M\u00e9dicos, aconseja el Dr. Asher, sed pacientes cuando un enfermo tiene dificultad para explicarse. No hag\u00e1is chistes fuera de lugar, y cuando \u00e9l os cuente los s\u00edntomas de su mal, no dej\u00e9is errar distra\u00eddamente vuestros ojos sobre el diario tendido en la cama del hospital. Finalmente, guardar las manos en los bolsillos, no es solamente rasgo de mala educaci\u00f3n sino t\u00e9cnica muy ineficaz para palpar un abdomen.<\/p>\n<p>4.\u00a0\u00a0\u00a0 LA MAN\u00cdA DE LA ESPECIALIZACI\u00d3N. El Dr. Asher cita el caso de un oculista que, comprobando en un enfermo una pigmentaci\u00f3n anormal del iris, se pregunt\u00f3 con gravedad si eso no formaba parte de un s\u00edndrome que inclu\u00eda tambi\u00e9n mayor n\u00famero de dedos que el normal.\u00a0 Era muy simple verificarlo. Pero un oftalm\u00f3logo no se ocupa m\u00e1s que de los ojos. Dirigi\u00f3 a su enfermo, que ten\u00eda diez dedos, como todo el mundo, a otro m\u00e9dico, que pudiera ocuparse de ese aspecto de la cuesti\u00f3n. Es el caso m\u00e1s exasperado de super-especializaci\u00f3n que se conozca.<\/p>\n<p>5.\u00a0\u00a0\u00a0 EL AMOR AL \u201cCASO\u201d. Es sobre todo el pecado del m\u00e9dico principiante. Pronto aprender\u00e1, si hace un esfuerzo de olvidar las m\u00e1s sabias lecturas, que el dolor de cabeza y los v\u00f3mitos son m\u00e1s a menudo el efecto de una jaqueca que el signo de un tumor al cerebro y que las hemorragias de nariz son m\u00e1s a menudo provocadas por la u\u00f1a que por la hemofilia.<\/p>\n<p>6.\u00a0\u00a0\u00a0 LA ESTUPIDEZ. Es simplemente lo contrario del sentido com\u00fan. El m\u00e9dico \u201cest\u00fapido\u201d es aquel que aplica seriamente las terap\u00e9uticas tal como salen de su manual, sin tener en cuenta la situaci\u00f3n social del enfermo. Es lo bastante insensato como para prescribirle aguas termales a un bichicome.<\/p>\n<p>7.\u00a0\u00a0\u00a0 LA PEREZA. La pereza m\u00e9dica \u2013 el s\u00e9ptimo y m\u00e1s secreto de los pecados capitales \u2013 es m\u00e1s frecuente de lo que sospechan los enfermos. Conduce a menudo a la omisi\u00f3n del examen f\u00edsico minucioso, o enojoso. \u201cEs tan tentador, a\u00f1ade el Dr. Asher, hacer como que uno no lo ve cuando la aguja as\u00e9ptica toca el camis\u00f3n; eso evita cambiar la aguja\u201d. La pereza mental es m\u00e1s frecuente todav\u00eda. Si el d\u00eda est\u00e1 caluroso, el enfermo un poco sordo, el m\u00e9dico un poco apurado, el ambiente muy ruidoso, es grande la tentaci\u00f3n de timbearse el diagn\u00f3stico o aceptar el de la familia o del enfermo. Los m\u00e9dicos carecen, muy a menudo, de paciencia. (A veces es preciso un interrogatorio estricto y prolongado para que una mujer confiese que no se nutre m\u00e1s que de tostadas con margarina y de tazas de t\u00e9).<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante un vasto auditorio de estudiantes y profesionales, el Dr. Richard Asher, miembro de la Real Academia de Medicina, acaba de denunciar los siete pecados capitales de la Medicina.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-11557","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-salud-bienestar"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11557"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11557\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11559,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11557\/revisions\/11559"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}