{"id":11706,"date":"2011-06-02T04:00:00","date_gmt":"2011-06-02T08:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/novedades-en-la-administracion-de-insulina-2\/"},"modified":"2011-06-02T04:00:00","modified_gmt":"2011-06-02T08:00:00","slug":"novedades-en-la-administracion-de-insulina-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/novedades-en-la-administracion-de-insulina-2\/","title":{"rendered":"Novedades en la administraci\u00f3n de insulina"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"float: left;\" class=\"caption\" title=\"insulina para diabetes\" alt=\"insulina-para-diabetes\" src=\"images\/stories\/sosua_images\/insulina-para-diabetes.jpg\" height=\"300\" width=\"300\" \/>Un sensor que mide la glucosa, junto con un peque\u00f1o dispositivo que inyecta insulina, son avances que mejoran la calidad de vida de los pacientes diab\u00e9ticos.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>La diabetes de tipo 1 representa un 10% de todas las formas de diabetes. Las personas afectadas necesitan insulina, desde el primer momento, porque su organismo no la produce. En el 90% de los casos consiguen un buen control de sus niveles de glucosa (az\u00facar) en sangre mediante la inyecci\u00f3n de esta hormona con un dispositivo a modo de bol\u00edgrafo. Adem\u00e1s, en la actualidad, quienes no logran controlarla de forma adecuada, pueden combinar un mecanismo de infusi\u00f3n de insulina con un sensor, mientras se investigan nuevas soluciones terap\u00e9uticas, como el p\u00e1ncreas artificial o la obtenci\u00f3n de c\u00e9lulas secretoras a partir de c\u00e9lulas madre.<\/p>\n<h2>La diabetes mellitus tipo 1<\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"11705\" data-permalink=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/novedades-en-la-administracion-de-insulina-2\/insulina\/\" data-orig-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/insulina.jpg\" data-orig-size=\"269,180\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;leafbug -- http:\/\/www.flickr.com\/photos\/leafbug\/&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"insulina\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/insulina.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/insulina.jpg\" class=\" alignright size-full wp-image-11705\" src=\"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/insulina.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" border=\"0\" height=\"180\" hspace=\"0\" vspace=\"5\" width=\"269\" \/>La diabetes mellitus de tipo 1 afecta a entre el 0,1% y el 0,2% de la poblaci\u00f3n. En la actualidad, representa el 10% de todos los casos de diabetes. De manera tradicional, este tipo de diabetes se ha asociado con el hecho de ser ni\u00f1o, adolescente o joven, una relaci\u00f3n que solo se cumple en la mitad de los casos, ya que el 50% de los diagn\u00f3sticos de diabetes de tipo 1 se detectan antes de los 15 a\u00f1os y la otra mitad, a partir de esta edad. En esta \u00faltima mitad, el 25% de los casos se desarrollan en la etapa adulta, bien a partir de 20, 25 o 30 a\u00f1os, o en cualquier \u00e9poca de la vida.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, hace ya cierto tiempo que en los foros cient\u00edficos se ha descartado referirse a esta diabetes como infantil o juvenil, seg\u00fan informa Ignacio Conget, m\u00e9dico consultor de la Unidad de Diabetes del Hospital Cl\u00ednic, de Barcelona.<\/p>\n<h3>\u00bfDiabetes de tipo 1 o de tipo 2?<\/h3>\n<p>El desarrollo de la diabetes de tipo 2 est\u00e1 asociado a un aumento de peso, mientras que la diabetes de tipo 1 se debe a que el organismo no produce suficiente cantidad de hormona para disminuir los niveles de glucosa en sangre (glucemia). Esto sucede casi desde el inicio de la diabetes, en muchos casos, desde la infancia. En los afectados, las c\u00e9lulas humanas que producen insulina se han alterado.<\/p>\n<p>Este d\u00e9ficit implica que haya que administrar la insulina desde el inicio de la enfermedad, de manera que, a menudo, se les ha denominado \u201cinsulinodependientes\u201d. Sin embargo, Conget precisa que, al final de la evoluci\u00f3n de la diabetes de tipo 2 muchas personas tambi\u00e9n pueden necesitarla, por lo que este t\u00e9rmino puede dar lugar a confusi\u00f3n y es preferible denominar a cada tipo por su nombre: diabetes de tipo 1 y diabetes de tipo 2.<\/p>\n<h3>Del bol\u00edgrafo a la bomba de infusi\u00f3n<\/h3>\n<blockquote>\n<p>Con el uso de bol\u00edgrafos, se consigue un correcto control de la glucemia en la mayor\u00eda de los pacientes con diabetes<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>El 90% de los pacientes con diabetes de tipo 1 se administran insulina con unos dispositivos a modo de bol\u00edgrafo, provistos de un dep\u00f3sito y de una aguja en la punta para poder inyectarla. La insulina de acci\u00f3n r\u00e1pida se inyecta antes de cada comida; la insulina lenta o de acci\u00f3n prolongada, una vez al d\u00eda. Solo con el uso de bol\u00edgrafos se consigue un correcto control de la glucemia en la mayor\u00eda de los pacientes.<\/p>\n<p>Cuando a pesar de que se realiza el tratamiento de forma adecuada no se logra un control apropiado, una de las soluciones terap\u00e9uticas actuales es colocar al paciente un infusor continuo o bomba de perfusi\u00f3n. Es un peque\u00f1o dispositivo, similar a un tel\u00e9fono m\u00f3vil, que se cuelga de la cintura u otra parte del cuerpo y que proporciona insulina. Para ello, est\u00e1 cargado y provisto de un peque\u00f1o cat\u00e9ter o tubo, a trav\u00e9s del cual se administra en peque\u00f1as cantidades de forma continua, en vez de hacerlo en momentos puntuales del d\u00eda.<\/p>\n<p>No obstante, \u201cla bomba no hace nada de forma autom\u00e1tica\u201d. Es el paciente quien la programa para que le administre la cantidad que necesita en cada momento, \u201cpor lo que debe estar bien entrenado\u201d, explica el experto. En la actualidad, se estima que utilizan este sistema de bomba de insulina entre un 3% y un 4% de los pacientes con diabetes de tipo 1.<\/p>\n<h3>Combinada con glucosensor<\/h3>\n<p>Un avance en el tratamiento con bomba de insulina es su combinaci\u00f3n con un glucosensor, encargado de hacer medidas continuas de la glucemia cada cinco minutos. Este aparato consta de un sensor que se coloca en el tejido subcut\u00e1neo -que se cambia cada quince d\u00edas- y de un transmisor del tama\u00f1o de un tel\u00e9fono m\u00f3vil, donde se puede ver el resultado de las mediciones.<\/p>\n<p>El tratamiento con bomba de infusi\u00f3n es una prestaci\u00f3n cubierta por el Sistema Nacional de Salud, mientras que los sensores no est\u00e1n financiados y son caros. Quien desee adquirir un sensor continuo de monitorizaci\u00f3n debe pagarlo. Por esta raz\u00f3n, el uso combinado de este sistema de bomba y sensor es todav\u00eda anecd\u00f3tico en Espa\u00f1a donde, por ahora, solo lo utilizan unas diez personas, seg\u00fan informaci\u00f3n de Conget.<\/p>\n<p>Los sensores continuos de glucosa constan de un monitor duradero, con un coste entre 1.500 y 2.500 euros; una parte fungible, que se cambia cada seis o siete d\u00edas y que cuesta entre 60 y 80 euros; y un transmisor, que dura un a\u00f1o o a\u00f1o y medio y cuyo precio oscila entre 500 y 800 euros.<\/p>\n<h2>De la bomba cl\u00e1sica a las \u201cpatch-pump\u201d<\/h2>\n<p>El infusor continuo se conecta al cuerpo del paciente mediante un tubo de peque\u00f1as dimensiones (cat\u00e9ter) que, al final, tiene una c\u00e1nula de pl\u00e1stico que se inserta debajo de la piel. La insulina pasa por este cat\u00e9ter. Estos peque\u00f1os tubos ligados a la bomba pueden llegar a medir 60, 90 o 110 cent\u00edmetros, seg\u00fan sea para ni\u00f1os o adultos.<\/p>\n<p>Los pacientes lo disimulan de distintas maneras: en el bolsillo, en la ropa interior, entre las piernas, etc. No obstante, a algunos no les importa llevar la bomba de insulina a la vista. Hoy en d\u00eda, su aspecto se puede confundir con un mp3, un m\u00f3vil o un buscapersonas. \u201cTiene una portabilidad buena\u201d, opina Conget.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Solo cuando los afectados realizan el m\u00e1ximo esfuerzo para controlar su enfermedad, si no logran el control adecuado, se plantean otras opciones terap\u00e9uticas<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Para quienes quieren ocultarlo, el desarrollo de bombas de nueva generaci\u00f3n, \u201cpatch-pump\u201d, constituye un avance interesante. Son aparatos desechables que funcionan por control remoto, mediante un peque\u00f1o motor que impulsa la jeringa de insulina. Este artilugio se coloca pegado a la piel como si fuera un parche, de ah\u00ed su nombre. El motor es fijo y, cuando se gasta la insulina, se repone. \u201cSiempre es mejor hacer un control remoto que llevar un tubo colgado a la bomba\u201d, comenta el especialista.<\/p>\n<h3>P\u00e1ncreas artificial y c\u00e9lulas madre<\/h3>\n<p>El avance combinado de bomba de infusi\u00f3n y glucosensor no es, en ning\u00fan caso, un p\u00e1ncreas artificial, ya que no reproduce por completo la funci\u00f3n de este \u00f3rgano (productor de la insulina). La tecnolog\u00eda disponible en la actualidad es un paso preliminar hacia ese anhelado \u00f3rgano artificial, ya que uno de los sistemas permite medir los niveles de glucemia (sensor) y el otro, administrar la necesaria para regularlos (bomba). Pero todav\u00eda se requiere un sistema autom\u00e1tico que conecte a los dos anteriores. \u201cFalta obtener el algoritmo matem\u00e1tico que permita que el sistema tome decisiones y sea equivalente a un p\u00e1ncreas\u201d, informa Ignacio Conget.<\/p>\n<p>Ya hay algunos prototipos de p\u00e1ncreas artificial. Uno con m\u00e1s visos de aproximarse se anunci\u00f3 en 2010. Es un modelo dise\u00f1ado por la Universidad de Boston y el Hospital de Massachusetts (EE.UU.). Su principal aportaci\u00f3n ha sido que combina la administraci\u00f3n de dos hormonas: la insulina, para regular los niveles de az\u00facar, y el glucag\u00f3n, para evitar las hipoglucemias o bajadas bruscas de az\u00facar. El suministro de glucag\u00f3n, nunca antes tenido en cuenta, es uno de los retos que se deben solucionar para conseguir un p\u00e1ncreas artificial, puesto que las hipoglucemias son una de las complicaciones m\u00e1s frecuentes en los pacientes diab\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Un aspecto que quiere destacar el especialista es que ninguna de estas opciones terap\u00e9uticas -bomba de insulina y glucosensor- se proponen a los afectados con diabetes de tipo 1 que no asumen la responsabilidad sobre su tratamiento. Solo cuando conocen el procedimiento realizan el m\u00e1ximo esfuerzo para controlar su enfermedad y demuestran ser buenos cumplidores. Si no logran el control adecuado de la glucemia, se plantean utilizar otras opciones terap\u00e9uticas: desde las distintas bombas, hasta soluciones m\u00e1s dr\u00e1sticas como el trasplante de p\u00e1ncreas o de islotes pancre\u00e1ticos. Adem\u00e1s del p\u00e1ncreas artificial, las l\u00edneas de investigaci\u00f3n estudian c\u00f3mo fabricar c\u00e9lulas productoras de insulina a partir de c\u00e9lulas madre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un sensor que mide la glucosa, junto con un peque\u00f1o dispositivo que inyecta insulina, son avances que mejoran la calidad de vida de los pacientes diab\u00e9ticos.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":11705,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-11706","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/insulina.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11706"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11706\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11705"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}