{"id":13484,"date":"2011-10-31T18:18:04","date_gmt":"2011-10-31T22:18:04","guid":{"rendered":"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/la-verdadera-resaca-llega-despues-de-los-35\/"},"modified":"2011-10-31T18:18:04","modified_gmt":"2011-10-31T22:18:04","slug":"la-verdadera-resaca-llega-despues-de-los-35","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/la-verdadera-resaca-llega-despues-de-los-35\/","title":{"rendered":"La verdadera &#8216;resaca&#8217; llega despu\u00e9s de los 35"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfDificultad para aprender y concentrarse? \u00bfP\u00e9rdida de la memoria? Los cient\u00edficos han descubierto que los da\u00f1os neuronales por el consumo de \u00b4romo\u00b4 en la adolescencia aparecen durante la edad adulta.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Ninguno de los cuatro tiene m\u00e1s de 15 a\u00f1os. Sus sonrisas todav\u00eda conservan cierto aire infantil, aunque se empe\u00f1en en borrar cualquier cosa que los muestre como inexpertos, como ni\u00f1os, sobre todo ahora que hablan de alcohol. Es viernes. Los estudiantes de secundaria planean lo que beber\u00e1n en la fiesta del s\u00e1bado. Llevar\u00e1n cervezas, tequila y quiz\u00e1 ron. Alardean de su experiencia como bebedores y se retan entre ellos, como si se tratara de un juego donde gana aqu\u00e9l capaz de beber m\u00e1s. Est\u00e1n seguros de que su juventud es una especie de escudo protector contra los da\u00f1os f\u00edsicos que ocasiona el alcohol. Creen que las consecuencias de tomar cuatro, cinco, ocho o m\u00e1s tragos las resentir\u00e1n s\u00f3lo al d\u00eda siguiente con la resaca. Ni siquiera sospechan que el alcohol que consumen cada fin de semana deja una marca en su cuerpo y, en especial, en su cerebro.<\/p>\n<p>Los cuatro estudiantes de secundaria forman parte de los 392 mil adolescentes, de entre 12 y 17 a\u00f1os, que tienen dependencia al alcohol; de ellos, 146 mil son mujeres, de acuerdo con cifras del Centro de Integraci\u00f3n Juvenil (CIJ). Lo que m\u00e1s preocupa a especialistas es que la edad de inicio en el consumo de bebidas alcoh\u00f3licas va a la baja: si hace 10 a\u00f1os comenzaban a beber entre los 16 y 18 a\u00f1os; ahora lo hacen a los 14 a\u00f1os. \u201cIncluso, en las encuestas que hacemos hay quienes dicen que tomaron su primera copa entre los siete y los nueve a\u00f1os\u201d, dice Jorge Villatoro Vel\u00e1squez, investigador del Instituto Nacional de Psiquiatr\u00eda y especialista en encuestas sobre adicciones.<\/p>\n<p>Estas cifras, as\u00ed como las evidencias cient\u00edficas que muestran los da\u00f1os que causa el alcohol en los cerebros j\u00f3venes, tienen preocupados a investigadores y m\u00e9dicos, porque observan que en el pa\u00eds crece un ej\u00e9rcito de adolescentes que no podr\u00e1 desarrollar todas sus capacidades cerebrales por culpa del alcohol.<\/p>\n<p>Los estudiantes de secundaria que ahora est\u00e1n en la fiesta de 15 a\u00f1os de su compa\u00f1era de sal\u00f3n brindan sin disimulo. Chocan sus vasos con singular alegr\u00eda. El etanol \u2014sustancia responsable de causar la borrachera\u2014 llegar\u00e1 a su torrente sangu\u00edneo entre 30 y 90 minutos despu\u00e9s. Ser\u00e1 entonces cuando comience a circular por todos sus \u00f3rganos, incluido su cerebro. Un cerebro que est\u00e1 en la etapa de pleno ajuste y eso lo hace m\u00e1s vulnerable. <br \/>Cerebros alcoholizados<\/p>\n<p>En un art\u00edculo reciente, publicado en National Geographic, el periodista David Dobbs defini\u00f3 el cerebro de los adolescentes como \u201cuna obra en construcci\u00f3n\u201d. Y es verdad. El cerebro humano, de acuerdo con las investigaciones cient\u00edficas, termina su desarrollo poco despu\u00e9s de los 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 90, los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos elaboraron los primeros estudios para conocer c\u00f3mo funcionaban los cerebros de los adolescentes. Encontraron que entre los 12 y 25 a\u00f1os el cerebro sufre muchos ajustes.<\/p>\n<p>El neurocient\u00edfico mexicano Ranulfo Romo lo explica as\u00ed: \u201cDurante la adolescencia, el cerebro tiene una inundaci\u00f3n de hormonas; adem\u00e1s cambia la forma de percibir, de aprender, as\u00ed como de interpretar el mundo\u201d.<\/p>\n<p>Un cerebro en formaci\u00f3n, como el de los adolescentes, expuesto al alcohol en forma excesiva y constante sufre alteraciones importantes, sobre todo en zonas cruciales para su vida futura. La ciencia lo ha comprobado.<\/p>\n<p>Investigadores de la Universidad de San Diego, de la Universidad de Cincinnatti y la espa\u00f1ola Marta Torrens han practicado diversos experimentos para evaluar los da\u00f1os del etanol en cerebros j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Uno de los experimentos consisti\u00f3 en tomar im\u00e1genes de distintas \u00e1reas de los cerebros de j\u00f3venes, 12 y 48 horas despu\u00e9s de que bebieron varios tragos. Los cient\u00edficos encontraron alteraciones en varias zonas cerebrales, en especial en la corteza prefrontal, un \u00e1rea vital porque ah\u00ed se realizan conexiones neuronales relacionadas con la atenci\u00f3n, la concentraci\u00f3n, la toma de decisiones, la acertividad y el control del impulso. \u201cNo importa que la concentraci\u00f3n del etanol en la sangre haya disminuido, no importa que pasen 12 \u00f3 48 horas despu\u00e9s de que se consumi\u00f3 alcohol, las alteraciones permanecen\u201d, explica la doctora Rosa D\u00edaz Mart\u00ednez, del Instituto Nacional de Psiquiatr\u00eda.<\/p>\n<p>Los adolescentes son impulsivos por naturaleza. La explosi\u00f3n de hormonas que hay en su cerebro y los reacomodos neuronales que presentan hacen que no midan el peligro, que no se tomen el tiempo suficiente para reflexionar sobre sus actos. Si a ello se le suma la acci\u00f3n del alcohol en la corteza prefrontal, el coctel puede ser fatal.<\/p>\n<p>Y como muestra, V\u00edctor M\u00e1rquez Soto, director de tratamiento y rehabilitaci\u00f3n de los Centros de Integraci\u00f3n Juvenil, menciona la siguiente cifra: 23% de las muertes en los conductores intoxicados por alcohol ocurren entre j\u00f3venes de entre 15 y 24 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>En el libro Los j\u00f3venes y el alcohol en M\u00e9xico, escrito por investigadores de los Centros de Integraci\u00f3n Juvenil, se explica que los circuitos cerebrales implicados en la memoria \u201cson m\u00e1s vulnerables al consumo del alcohol\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se documenta que el mayor da\u00f1o cerebral se presenta despu\u00e9s de consumir fuertes cantidades de alcohol durante cuatro d\u00edas seguidos.<\/p>\n<p>En la fiesta de 15 a\u00f1os, los estudiantes de secundaria se miran felices. El alcohol produce esa euforia, gracias a que reprime los mecanismos regulatorios en la subcorteza cerebral. Si contin\u00faan bebiendo, seguro que m\u00e1s de uno terminar\u00e1 en una silla, desguanzado, con una reducci\u00f3n en su agudeza visual, sin poder articular largas frases, sin controlar sus movimientos, sin poder mantenerse en equilibrio y con notoria desorientaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La afectaci\u00f3n en el \u00e1rea prefrontal, se\u00f1ala la doctora D\u00edaz Mart\u00ednez, tambi\u00e9n puede provocar un bajo rendimiento escolar, sexo inseguro (por la disminuci\u00f3n en el control de impulsos) e incluso violencia. <br \/>Futuros marcados<\/p>\n<p>En el Instituto Nacional de Psiquiatr\u00eda, la doctora Rosa D\u00edaz Mart\u00ednez ha dedicado varios a\u00f1os a investigar los efectos del alcohol en el organismo. Su m\u00e1s reciente estudio lo hizo, junto con otros colegas, en estudiantes preparatorianos y universitarios. El objetivo fue conocer cu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre el desempe\u00f1o escolar y el consumo de alcohol. Los resultados no son alentadores.<\/p>\n<p>\u201cEncontramos que los bebedores excesivos \u2014aquellos que beben m\u00e1s de lo debido y en forma recurrente\u2014 presentan un desempe\u00f1o escolar bajo, tienen m\u00e1s d\u00edas de ausencia a los planteles educativos, aumenta el n\u00famero de materias reprobadas y la deserci\u00f3n escolar\u201d, explica D\u00edaz Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s preocupante, agrega, es que el estudio mostr\u00f3 que 21% de la poblaci\u00f3n estudiantil tiene consumos excesivos de alcohol y la mayor\u00eda comenz\u00f3 a beber cuando ten\u00eda 14 a\u00f1os. Tomar los primeros tragos cuando a\u00fan se es ni\u00f1o o en la primera etapa de la adolescencia no s\u00f3lo incrementa la posibilidad de da\u00f1o en el cerebro y otros \u00f3rganos, como el h\u00edgado y el intestino delgado. \u201cHay tres veces m\u00e1s probabilidades de que estos chicos desarrollen la dependencia al alcohol, que sean alcoh\u00f3licos en su edad adulta\u201d, alerta D\u00edaz Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>El cerebro tiene una caracter\u00edstica que sigue maravillando a los especialistas. Cuando algunas neuronas fallan, existe la posibilidad de que otras se \u201cespecialicen\u201d en el trabajo de sus compa\u00f1eras y sustituyan a las que ya no funcionan. A esta capacidad se le conoce como \u201cplasticidad neuronal\u201d. Algunas de las alteraciones provocadas por el etanol, pueden desaparecer gracias a la \u201cplastividad neuronal\u201d. El problema \u2014advierte la doctora D\u00edaz Mart\u00ednez\u2014 es que este mecanismo de \u201creparaci\u00f3n del cerebro\u201d deja de funcionar si se tiene un consumo de alcohol excesivo y frecuente. \u201cY el riesgo es mayor cuando se trata de cerebros j\u00f3venes\u201d, insiste.<\/p>\n<p>As\u00ed que si un adolescente bebe en forma excesiva y continua es posible que su cerebro tenga una afectaci\u00f3n de por vida en el \u00e1rea prefrontal. Si esto se traduce a la vida cotidiana, entonces este adolescente llegar\u00e1 a la etapa adulta con problemas congnitivos, de atenci\u00f3n, concentraci\u00f3n y memoria.<\/p>\n<p>En el libro Los j\u00f3venes y el alcohol en M\u00e9xico tambi\u00e9n se alerta: \u201cEl alcohol causa da\u00f1o irreversible a las neuronas, produciendo deterioro en las funciones superiores y un deterioro lento y gradual hasta llegar a cuadros cl\u00ednicos de dif\u00edcil control como: neuropat\u00eda perif\u00e9rica, produciendo alteraciones de sensibilidad que causan dolores muy intensos en diversas partes del cuerpo y disminuci\u00f3n de la fuerza\u201d.<\/p>\n<p>El da\u00f1o por el alcohol no es evidente en los primeros a\u00f1os de consumo, dice la doctora D\u00edaz Mart\u00ednez. En el M\u00e9xico actual, estas afectaciones se observan en personas que tienen m\u00e1s de 35 o 40 a\u00f1os. En los pr\u00f3ximos a\u00f1os es probable que los problemas f\u00edsicos se observen en individuos m\u00e1s j\u00f3venes, sobre todo si contin\u00faa a la baja la edad de inicio en el consumo del alcohol.<\/p>\n<p>En la fiesta de 15 a\u00f1os, los cuatro estudiantes de secundaria se abrazan para mantener el equilibrio. Para ellos es muy divertido este juego de beberse al mundo. La ciencia alerta que, si contin\u00faan con este juego, su vida como adultos no ser\u00e1 muy divertida.<\/p>\n<p>fuente:<a href=\"http:\/\/www.eluniversal.com.mx\/nacion\/190384.html\"> eluniversal <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfDificultad para aprender y concentrarse? \u00bfP\u00e9rdida de la memoria? 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