{"id":20971,"date":"2012-11-05T16:42:45","date_gmt":"2012-11-05T20:42:45","guid":{"rendered":"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/los-amuletos-de-obama\/"},"modified":"2012-11-05T16:42:45","modified_gmt":"2012-11-05T20:42:45","slug":"los-amuletos-de-obama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/los-amuletos-de-obama\/","title":{"rendered":"Los amuletos de Obama"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"20970\" data-permalink=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/los-amuletos-de-obama\/barack_obama-2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/barack_obama-2.jpg\" data-orig-size=\"260,300\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;Pete Souza&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;Official portrait of President-elect Barack Obama on Jan. 13, 2009.\\r\\r(Photo by Pete Souza)&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;\\u00a9 2008 Pete Souza&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"barack_obama-2\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/barack_obama-2.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/barack_obama-2.jpg\" class=\" size-full wp-image-20970\" src=\"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/barack_obama-2.jpg\" border=\"0\" width=\"260\" height=\"300\" \/><\/p>\n<p>Es el hombre de moda, el pol\u00edtico del cambio, el s\u00edmbolo de que todo lo  que se quiere se puede conseguir. Pero Barack Obama, adem\u00e1s de confiar  en sus propios medios para alcanzar sus sue\u00f1os, tambi\u00e9n cree en la  suerte y en la superstici\u00f3n. Prueba de ello son los numerosos amuletos  que fue atesorando durante la campa\u00f1a electoral de 2008 que le fueron  entregando todos sus simpatizantes a lo largo y ancho de Estados Unidos y  que \u00e9l lleva consigo, generalmente, en el bolsillo derecho de su  chaqueta.<\/p>\n<p>Entre ellos se encuentran un brazalete de un soldado destinado en  Iraq, una moneda de la suerte, una figurita de un dios mono hind\u00fa y  varias medallitas de la virgen. Seg\u00fan propias palabras del presidente,  \u00abla gente es muy generosa, invierte sus esperanzas en m\u00ed, me dan estos  objetos y dicen que quieren que yo est\u00e9 bien, pero que debo pelear por  ellos\u00bb.<\/p>\n<p>Pero Obama no s\u00f3lo cree en el poder de los amuletos,  tambi\u00e9n es supersticioso, seg\u00fan ha declarado \u00e9l mismo. Una prueba de  ello es que en agosto de 2008 se encerr\u00f3 en un hotel cerca de su casa  para preparar su primer discurso como candidato dem\u00f3crata, el mismo  sitio en el que en 2004 hab\u00eda escrito <em>La audacia de la esperanza, <\/em>el discurso que propici\u00f3 su ascenso a la pol\u00edtica americana.<\/p>\n<p>Estas  creencias de Obama han traspasado las fronteras de Estados Unidos y  llegaron hasta la India y Jap\u00f3n. En la India, un templo hind\u00fa de Nueva  Delhi le entreg\u00f3 en junio de 2008 una figura del dios mono Hanuman de  unos 60 cent\u00edmetros de altura y chapada en oro, para que le diera suerte  en las elecciones presidenciales de noviembre de ese mismo a\u00f1o. Parece  que el dios hind\u00fa hizo su efecto, porque Barack Obama sali\u00f3 elegido como  nuevo presidente de Estados Unidos. Otra pizca de buena suerte tambi\u00e9n  se la pudo otorgar un <em>daruma, <\/em>un tradicional mu\u00f1eco que los  pol\u00edticos japoneses utilizan como amuleto de buena fortuna. \u00c9ste se lo  envi\u00f3 la ciudad japonesa de Obama a un Obama todav\u00eda candidato  presidencial, para que saliera elegido. Este amuleto, se comercializa  con los ojos en blanco, sin pintar, cuando comienza la campa\u00f1a se pinta  un ojo y cuando se obtiene la victoria electoral, se hace lo propio con  el otro.<\/p>\n<p>POL\u00cdTICOS SUPERSTICIOSOS<\/p>\n<p>Obama no es el \u00fanico caso  de pol\u00edtico que cree en la fuerza de los amuletos, en la suerte y la  superstici\u00f3n. A lo largo de la historia, han sido muchos los dignatarios  de todo el mundo que confiaron en ello para forjar sus destinos.<\/p>\n<p>El emperador romano <strong>Julio C\u00e9<\/strong>sar cre\u00eda en los sue\u00f1os premonitorios, por lo que le aterrorizaba tener pesadillas. <strong>Enrique VIII<\/strong> cre\u00eda que su matrimonio con Ana Bolena hab\u00eda sucedido tras un acto de  brujer\u00eda y Pedro el Grande, ten\u00eda verdadero terror a cruzar un puente.  El gran <strong>Napole\u00f3n<\/strong> era otro personaje hist\u00f3rico conocido  por su afici\u00f3n a estos temas; antes de cada campa\u00f1a ped\u00eda consejo a su  vidente personal, Madame Normand, y una leyenda cuenta que antes de la  batalla de Waterloo le hab\u00eda confesado a uno de sus comandantes que  estaba convencido de que iba a perder la batalla ya que la noche  anterior hab\u00eda so\u00f1ado con un gato negro.<\/p>\n<p>Entre los m\u00e1s supersticiosos de los mandatarios mundiales de todos los tiempos se encuentra <strong>Adolf Hitler<\/strong>.  El dictador alem\u00e1n cre\u00eda que el n\u00famero siete ten\u00eda poderes especiales y  que el emblema nazi, la esv\u00e1stica, ten\u00eda en \u00e9l una influencia m\u00e1gica.  Entre sus consejeros particulares se encontraban astr\u00f3logos y videntes  y, en muchas ocasiones, realizaba sus estrategias militares guiado por  los astros. Tal era su creencia en la astrolog\u00eda que los oficiales del  bando aliado consultaban a sus propios expertos en la materia con la  esperanza de anticipar de qu\u00e9 manera podr\u00eda influir el hor\u00f3scopo de  Hitler en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>El pol\u00edtico ingl\u00e9s <strong>Winston Churchill<\/strong> llevaba siempre consigo un bast\u00f3n al que llamaba \u00abde la buena suerte\u00bb y  con \u00e9l quitaba de su camino a todo el gato negro que aparec\u00eda.<\/p>\n<p>Pero  el tema de estas creencias no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n hist\u00f3rica, porque  destacados pol\u00edticos contempor\u00e1neos han confiado en ellas a lo largo de  sus mandatos. Por ejemplo, el matrimonio <strong>Reagan<\/strong>, sobre  todo Nancy, ten\u00eda mucha fe en los hor\u00f3scopos, de hecho, ten\u00edan una  astr\u00f3loga de cabecera, Joan Quigley. Cuando fue Primera Ministra de la  India, Indira Gandhi, tambi\u00e9n recurr\u00eda a un gur\u00fa personal antes de tomar  una decisi\u00f3n importante.<\/p>\n<p>Los pol\u00edticos italianos no han escapado a este tipo de temas, desde <strong>Romano Prodi<\/strong> que en los a\u00f1os setenta organizaba sesiones de espiritismo, pasando por  Silvio Berlusconi que cre\u00eda en el gafe y le mandaban amuletos de toda  Italia para conjurarlo y suele llevar corbatas con lunares porque dice  que le dan suerte o el hist\u00f3rico l\u00edder del Partido Comunista <strong>Palmiro Togliatti<\/strong>, que era un apasionado del Tarot.<\/p>\n<p>El presidente franc\u00e9s <strong>Nicolas Sarkozy<\/strong>, tiene en su oficina del El\u00edseo un tr\u00e9bol de cuatro hojas de la buena suerte y seg\u00fan el libro de Paul Scott, <em><strong>Los Blair<\/strong>, una relaci\u00f3n especial,<\/em> Cherrie, la esposa del ex primer ministro brit\u00e1nico, consultaba a una  vidente, a la que enviaba una u\u00f1a del dedo gordo de su marido, para que  leyera el futuro en ella. En 2003, el peri\u00f3dico ingl\u00e9s <em>Daily Telegraph, <\/em>public\u00f3 que el pr\u00edncipe <strong>Carlos de Inglaterra<\/strong>,  llevaba desde hac\u00eda unos meses una pulsera roja y blanca de la buena  suerte que le hab\u00edan regalado en una visita oficial a Bulgaria. Seg\u00fan la  informaci\u00f3n aportaba salud y bienestar a su portador, quien deb\u00eda  quit\u00e1rsela cuando viera las primeras cig\u00fce\u00f1as o golondrinas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es el hombre de moda, el pol\u00edtico del cambio, el s\u00edmbolo de que todo lo que se quiere se puede conseguir. Pero Barack Obama, adem\u00e1s de confiar en sus propios medios para alcanzar sus sue\u00f1os, tambi\u00e9n cree en la suerte y en la superstici\u00f3n. Prueba de ello son los numerosos amuletos que fue atesorando durante la campa\u00f1a electoral de 2008 que le fueron entregando todos sus simpatizantes a lo largo y ancho de Estados Unidos y que \u00e9l lleva consigo, generalmente, en el bolsillo derecho de su chaqueta. Entre ellos se encuentran un brazalete de un soldado destinado en Iraq, una moneda de la suerte, una figurita de un dios mono hind\u00fa y varias medallitas de la virgen. Seg\u00fan propias palabras del presidente, \u00abla gente es muy generosa, invierte sus esperanzas en m\u00ed, me dan estos objetos y dicen que quieren que yo est\u00e9 bien, pero que debo pelear por ellos\u00bb. Pero Obama no s\u00f3lo cree en el poder de los amuletos, tambi\u00e9n es supersticioso, seg\u00fan ha declarado \u00e9l mismo. Una prueba de ello es que en agosto de 2008 se encerr\u00f3 en un hotel cerca de su casa para preparar su primer discurso como candidato dem\u00f3crata, el mismo sitio en el que en 2004 hab\u00eda escrito La audacia de la esperanza, el discurso que propici\u00f3 su ascenso a la pol\u00edtica americana. Estas creencias de Obama han traspasado las fronteras de Estados Unidos y llegaron hasta la India y Jap\u00f3n. En la India, un templo hind\u00fa de Nueva Delhi le entreg\u00f3 en junio de 2008 una figura del dios mono Hanuman de unos 60 cent\u00edmetros de altura y chapada en oro, para que le diera suerte en las elecciones presidenciales de noviembre de ese mismo a\u00f1o. Parece que el dios hind\u00fa hizo su efecto, porque Barack Obama sali\u00f3 elegido como nuevo presidente de Estados Unidos. Otra pizca de buena suerte tambi\u00e9n se la pudo otorgar un daruma, un tradicional mu\u00f1eco que los pol\u00edticos japoneses utilizan como amuleto de buena fortuna. \u00c9ste se lo envi\u00f3 la ciudad japonesa de Obama a un Obama todav\u00eda candidato presidencial, para que saliera elegido. Este amuleto, se comercializa con los ojos en blanco, sin pintar, cuando comienza la campa\u00f1a se pinta un ojo y cuando se obtiene la victoria electoral, se hace lo propio con el otro. POL\u00cdTICOS SUPERSTICIOSOS Obama no es el \u00fanico caso de pol\u00edtico que cree en la fuerza de los amuletos, en la suerte y la superstici\u00f3n. A lo largo de la historia, han sido muchos los dignatarios de todo el mundo que confiaron en ello para forjar sus destinos. El emperador romano Julio C\u00e9sar cre\u00eda en los sue\u00f1os premonitorios, por lo que le aterrorizaba tener pesadillas. Enrique VIII cre\u00eda que su matrimonio con Ana Bolena hab\u00eda sucedido tras un acto de brujer\u00eda y Pedro el Grande, ten\u00eda verdadero terror a cruzar un puente. El gran Napole\u00f3n era otro personaje hist\u00f3rico conocido por su afici\u00f3n a estos temas; antes de cada campa\u00f1a ped\u00eda consejo a su vidente personal, Madame Normand, y una leyenda cuenta que antes de la batalla de Waterloo le hab\u00eda confesado a uno de sus comandantes que estaba convencido de que iba a perder la batalla ya que la noche anterior hab\u00eda so\u00f1ado con un gato negro. Entre los m\u00e1s supersticiosos de los mandatarios mundiales de todos los tiempos se encuentra Adolf Hitler. El dictador alem\u00e1n cre\u00eda que el n\u00famero siete ten\u00eda poderes especiales y que el emblema nazi, la esv\u00e1stica, ten\u00eda en \u00e9l una influencia m\u00e1gica. Entre sus consejeros particulares se encontraban astr\u00f3logos y videntes y, en muchas ocasiones, realizaba sus estrategias militares guiado por los astros. Tal era su creencia en la astrolog\u00eda que los oficiales del bando aliado consultaban a sus propios expertos en la materia con la esperanza de anticipar de qu\u00e9 manera podr\u00eda influir el hor\u00f3scopo de Hitler en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. El pol\u00edtico ingl\u00e9s Winston Churchill llevaba siempre consigo un bast\u00f3n al que llamaba \u00abde la buena suerte\u00bb y con \u00e9l quitaba de su camino a todo el gato negro que aparec\u00eda. Pero el tema de estas creencias no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n hist\u00f3rica, porque destacados pol\u00edticos contempor\u00e1neos han confiado en ellas a lo largo de sus mandatos. Por ejemplo, el matrimonio Reagan, sobre todo Nancy, ten\u00eda mucha fe en los hor\u00f3scopos, de hecho, ten\u00edan una astr\u00f3loga de cabecera, Joan Quigley. Cuando fue Primera Ministra de la India, Indira Gandhi, tambi\u00e9n recurr\u00eda a un gur\u00fa personal antes de tomar una decisi\u00f3n importante. Los pol\u00edticos italianos no han escapado a este tipo de temas, desde Romano Prodi que en los a\u00f1os setenta organizaba sesiones de espiritismo, pasando por Silvio Berlusconi que cre\u00eda en el gafe y le mandaban amuletos de toda Italia para conjurarlo y suele llevar corbatas con lunares porque dice que le dan suerte o el hist\u00f3rico l\u00edder del Partido Comunista Palmiro Togliatti, que era un apasionado del Tarot. El presidente franc\u00e9s Nicolas Sarkozy, tiene en su oficina del El\u00edseo un tr\u00e9bol de cuatro hojas de la buena suerte y seg\u00fan el libro de Paul Scott, Los Blair, una relaci\u00f3n especial, Cherrie, la esposa del ex primer ministro brit\u00e1nico, consultaba a una vidente, a la que enviaba una u\u00f1a del dedo gordo de su marido, para que leyera el futuro en ella. En 2003, el peri\u00f3dico ingl\u00e9s Daily Telegraph, public\u00f3 que el pr\u00edncipe Carlos de Inglaterra, llevaba desde hac\u00eda unos meses una pulsera roja y blanca de la buena suerte que le hab\u00edan regalado en una visita oficial a Bulgaria. Seg\u00fan la informaci\u00f3n aportaba salud y bienestar a su portador, quien deb\u00eda quit\u00e1rsela cuando viera las primeras cig\u00fce\u00f1as o golondrinas.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":20970,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[323],"tags":[],"class_list":["post-20971","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c82-curiosidades"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/barack_obama-2.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20971"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20971\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20970"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}