{"id":21295,"date":"2012-11-17T21:25:27","date_gmt":"2012-11-18T01:25:27","guid":{"rendered":"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/mitos-falsos-sobre-la-leche\/"},"modified":"2012-11-17T21:25:27","modified_gmt":"2012-11-18T01:25:27","slug":"mitos-falsos-sobre-la-leche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/mitos-falsos-sobre-la-leche\/","title":{"rendered":"Mitos falsos sobre la leche"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"21294\" data-permalink=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/mitos-falsos-sobre-la-leche\/sosua_images_lehe-mitos_1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/sosua_images_lehe-mitos_1.jpg\" data-orig-size=\"465,369\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"sosua_images_lehe-mitos_1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/sosua_images_lehe-mitos_1-300x238.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/sosua_images_lehe-mitos_1.jpg\" class=\" alignleft size-full wp-image-21294\" src=\"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/sosua_images_lehe-mitos_1.jpg\" width=\"465\" height=\"369\" alt=\"lehe-mitos_1\" class=\"caption\" style=\"float: left;\" srcset=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/sosua_images_lehe-mitos_1.jpg 465w, https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/sosua_images_lehe-mitos_1-300x238.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 465px) 100vw, 465px\" \/>En un producto tan consumido a lo largo de la historia no es de extra\u00f1ar que hayan surgido numerosas creencias falsas relacionadas con el consumo y las propiedades de la leche. Algunas han llegado hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div><\/div>\n<div>\n<p><strong>Resulta beneficiosa para la piel.<\/strong>Nuestros antepasados relacionaron el consumo de leche con el rejuvenecimiento de la piel, al observar que la de los ni\u00f1os lactantes era suave y tersa. La realidad es que, aunque la leche tiene ciertas propiedades protectoras, pues de hecho se ha empleado mucho en cosm\u00e9tica, no por consumirla con mayor frecuencia se consigue un efecto real e importante sobre la dermis.<\/p>\n<p><strong>Es peligroso tomarla despu\u00e9s de la lactancia.<\/strong>&nbsp;Desde hace ya unos a\u00f1os, existe una corriente de opini\u00f3n que considera la leche un producto negativo. Los defensores de esta teor\u00eda argumentan que ning\u00fan mam\u00edfero vuelve a probarla despu\u00e9s del destete y que el aparato digestivo del beb\u00e9 est\u00e1 preparado para digerir la leche materna s\u00f3lo durante la lactancia, ya que despu\u00e9s desaparecen de manera natural las enzimas que la metabolizan. Se trata de unas afirmaciones falsas. Los animales no consumen leche porque no son ganaderos; de hecho no la desprecian cuando se la ofrecemos. S\u00ed es cierto que las personas o los grupos sociales que no toman leche regularmente pierden las enzimas que la digieren, especialmente la lactasa, pero s\u00f3lo por dejar de consumirla. As\u00ed, en los pa\u00edses n\u00f3rdicos es raro ver intolerancias a la lactasa, mientras que en \u00c1frica se da justamente el fen\u00f3meno inverso. En Espa\u00f1a, este problema podr\u00eda afectar hasta el 20% de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Siempre hay que hervirla.&nbsp;<\/strong>La \u00fanica leche que debe cocerse es la que se compra cruda, es decir, la que no ha sido sometida a ning\u00fan proceso de pasteurizaci\u00f3n o esterilizaci\u00f3n. Si se hierve en exceso, la leche pierde parte de su valor nutritivo, por lo que no hay que abusar del calentamiento intenso. Otra cosa es calentar el desayuno con el microondas, ya que esto no implica ninguna merma nutricional.<\/p>\n<p><strong>No se debe mezclar con frutas.&nbsp;<\/strong>Popularmente se acepta que la leche no debe combinarse con frutas ni zumos c\u00edtricos. En realidad, no existe ning\u00fan estudio serio que haya encontrado una sola raz\u00f3n para no hacer esta combinaci\u00f3n. Quiz\u00e1s pueda justificarse por el hecho de que al mezclar, por ejemplo, zumo de naranja y leche, \u00e9sta normalmente se corta. Y existe la creencia err\u00f3nea de que la leche cortada es insana. La leche se altera debido a que en ella crecen microorganismos que degradan la lactosa y producen \u00e1cido l\u00e1ctico. Cuando la concentraci\u00f3n de \u00e9ste empieza a ser elevada, las prote\u00ednas principales de la leche, las case\u00ednas, son incapaces de mantenerse en soluci\u00f3n y precipitan. Esto es lo que vulgarmente se conoce como cortado o cuajado de la leche. Estas bacterias acidificantes pueden ser peligrosas para la salud. Volviendo a la mezcla de zumo de naranja y leche, el \u00e1cido lo aporta la fruta. El efecto es el mismo, puesto que hemos acidificado la leche, pero la consecuencia es bien diferente. No existe ning\u00fan peligro para la salud, puesto que la causa no es de tipo microbiano, sino meramente f\u00edsica.<\/p>\n<p><strong>Encima de la leche nada eches.<\/strong>&nbsp;Seg\u00fan este dicho popular, despu\u00e9s de beber leche no debe ingerirse nada, especialmente zumo de fruta, ya que hace que se corte en el est\u00f3mago, lo que resulta peligroso para la salud. No tiene ninguna justificaci\u00f3n. Se puede ingerir fruta o zumos a la vez que la leche, antes o despu\u00e9s, sin que tenga que ser espec\u00edficamente malo.<\/p>\n<p><strong>Cuanto m\u00e1s cara, m\u00e1s rica.<\/strong>&nbsp;Los precios de la leche son muy variables y dependen en gran medida de los fabricantes. Puede haber muchas marcas, pero fabricantes, es decir, centrales lecheras que garanticen el suministro, hay muy pocas. En muchos casos, se trata de marcas que crean una competencia en el mercado. As\u00ed, entre una leche entera de marca blanca, que se presentan con el nombre del supermercado, y la misma con marca comercial concreta puede haber una diferencia de 10 c\u00e9ntimos de euro, y esta misma diferencia se mantiene entre diferentes productos l\u00e1cteos de distintas marcas. En este sentido, la diferencia de precio no est\u00e1 justificada. Se trata de una cuesti\u00f3n de marcas y de imagen, que tambi\u00e9n tiene un precio, pero no tanto por la calidad del producto en s\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Si sabe podrida, la leche es de mala calidad.<\/strong>&nbsp;Aunque el tratamiento t\u00e9rmico de la leche es conservador respecto a la composici\u00f3n del producto, ocurre con relativa frecuencia que el calor causa una alteraci\u00f3n que se conoce como gelificaci\u00f3n de las leches conservadas. Esto ocurre porque se destruyen los microorganismos, pero no sus componentes, y especialmente sus enzimas, que pueden atacar las prote\u00ednas y la grasa l\u00e1cteas. Como la leche posee una vida comercial prolongada, estas enzimas van actuando lentamente y destruyen en parte dichos componentes del alimento. La consecuencia es que al abrir el envase, ya sea un tetrabrik o una botella, se nota un sabor a podrido muy desagradable. Normalmente suele alarmar much\u00edsimo al consumidor, aunque no tiene consecuencias.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/10curiosidades.com\/mitos-falsos-sobre-la-leche\/\">fuente<\/a><\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un producto tan consumido a lo largo de la historia no es de extra\u00f1ar que hayan surgido numerosas creencias falsas relacionadas con el consumo y las propiedades de la leche. 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