{"id":27978,"date":"2013-07-06T15:00:49","date_gmt":"2013-07-06T19:00:49","guid":{"rendered":"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/jugar-sin-poder-parar-la-nueva-adiccion-de-la-epoca\/"},"modified":"2013-07-06T15:00:49","modified_gmt":"2013-07-06T19:00:49","slug":"jugar-sin-poder-parar-la-nueva-adiccion-de-la-epoca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/jugar-sin-poder-parar-la-nueva-adiccion-de-la-epoca\/","title":{"rendered":"Jugar sin poder parar, la nueva adicci\u00f3n de la \u00e9poca"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"27977\" data-permalink=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/jugar-sin-poder-parar-la-nueva-adiccion-de-la-epoca\/sosua_images_1734885w600\/\" data-orig-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/sosua_images_1734885w600.jpg\" data-orig-size=\"190,127\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"sosua_images_1734885w600\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/sosua_images_1734885w600.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/sosua_images_1734885w600.jpg\" class=\" alignleft size-full wp-image-27977\" src=\"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/sosua_images_1734885w600.jpg\" width=\"190\" height=\"127\" alt=\"1734885w600\" class=\"caption\" style=\"float: left;\" \/>Pasaron casi 30 a\u00f1os desde que el ingeniero ruso Aleks\u00e9i Leon\u00eddovich P\u00e1zhitnov cre\u00f3 el Tetris y el \u00e9xito de ese juego provoc\u00f3 que muchos trataran de copiarlo; pocos pudieron igualar el furor de aquel viejo jueguito hasta hoy. Sin duda, Candy Crush Saga, inspirado en el Tetris, pero con una apariencia mucho m\u00e1s adaptada a las exigencias visuales y atractivas de los usuarios actuales, lo logr\u00f3: tiene millones de usuarios que diariamente tratan de pasar sus 425 niveles.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>En los muros de los usuarios de Facebook pueden leerse frases como: \u00abNo puedo parar de jugar al Candy Crush\u00bb, \u00abPor favor, denme vidas para pasar de nivel\u00bb, \u00ab\u00a1Soy adicta a Candy Crush, lo confieso!\u00bb Adem\u00e1s, cada vez que entramos en la red social los usuarios se encuentran con innumerables solicitudes de vidas y movimientos extras para el popular juego de la compa\u00f1\u00eda King.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de los momentos de distracci\u00f3n que ofrece, \u00bfqu\u00e9 dicen los expertos? \u00bfQu\u00e9 mecanismos estimulan esas ganas de jugar sin parar?<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan: \u00bfafecta este tipo de juegos las actividades neurol\u00f3gicas del usuario? \u00abSon juegos que presentan recompensas a corto plazo. Ese tipo de recompensas son las que tienen mayor impacto dentro del sistema de placer de recompensa de nuestro cerebro. Entonces si bien son secundarias, porque los usuarios al ganar no reciben dinero ni cosas concretas, sino que obtienen una recompensa simb\u00f3lica, no dejan de tener consecuencias a corto plazo. Las personas que tienen cierta disfunci\u00f3n en la toma de decisiones tienden a elegir siempre cuestiones que presentan consecuencias a corto plazo. Al hacerlo asumen riesgos innecesarios porque necesitan estar todo el tiempo recibiendo alg\u00fan premio de manera inmediata\u00bb, asegura Pablo L\u00f3pez, psic\u00f3logo de la Cl\u00ednica de Ansiedad y Estr\u00e9s del Instituto de Neurolog\u00eda Cognitiva (Ineco), y coordinador de la carrera de Psicolog\u00eda del Instituto de Neurociencias de la Universidad Favaloro.<\/p>\n<p>Por su parte, Laura Jurkowski, psic\u00f3loga especialista en el tratamiento de pacientes con adicciones a Internet y fundadora del centro Reconectarse, asegura que Candy Crush es un juego que tiene un gran atractivo tambi\u00e9n por su componente social. \u00abHay que pedirle vidas a conocidos y amigos, con lo cual propone conectarse con otros. Al mismo tiempo propone un desaf\u00edo de lograr superarse y superar a los dem\u00e1s. Adem\u00e1s es un juego de f\u00e1cil acceso, porque suelen invitarlos los propios contactos del Facebook o del celular\u00bb, detalla. Jurkowski tambi\u00e9n dice que otros de sus atractivos son la est\u00e9tica y los colores. \u00abPor otro lado es un juego de gran facilidad que permite que las personas se distraigan, evitando que se conecten con las cuestiones que le est\u00e1n pasando. Comienzan a jugar y dejan de pensar en las preocupaciones o problemas que tienen\u00bb, asegura la psic\u00f3loga.<\/p>\n<p>La mente en juego<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 le ocurre a nuestro cerebro cuando jugamos? Durante una partida se activan e intervienen diferentes \u00e1reas. Se involucra el sistema de recompensa, que libera dopamina, un neurotransmisor asociado a mecanismos de recompensa y a los comportamientos adictivos. \u00abEn este proceso tambi\u00e9n est\u00e1n involucradas \u00e1reas relacionadas con la memoria a corto plazo, con la visi\u00f3n, la atenci\u00f3n y las funciones motoras. Asimismo est\u00e1n involucradas \u00e1reas relacionadas con las emociones y con la motivaci\u00f3n. Cuando se genera adicci\u00f3n, alguna de estas \u00e1reas cerebrales no funciona correctamente\u00bb, explica Santiago O&#8217;Neill, jefe de Neurolog\u00eda Cognitiva del Instituto de Neurociencias de la Fundaci\u00f3n Favaloro.<\/p>\n<p>Pero no todas son malas noticias. Algunos estudios aseguran que los videojuegos favorecen el desarrollo de determinadas funciones cognitivas. Una investigaci\u00f3n de la Universidad de Iowa, Estados Unidos, por ejemplo, revel\u00f3 que la mitad de las personas mayores de 50 a\u00f1os que fueron examinadas fueron capaces de mejorar una serie de capacidades cognitivas y revirtieron, de esa forma, el declive cognitivo, logrando mejorar su velocidad de procesamiento mental.<\/p>\n<p>\u00abLos juegos estimulan determinadas funciones cognitivas, provocando un desaf\u00edo que act\u00faa sobre memoria del trabajo. En el caso de Candy Crush el jugador debe trabajar sobre la predicci\u00f3n de lo que va a ocurrir cuando genero el movimiento\u00bb, dice Ricardo Allegri, m\u00e9dico neur\u00f3logo, jefe de Neurolog\u00eda Cognitiva del Fleni e investigador del Conicet.<\/p>\n<p>Una vida m\u00e1s y listo<\/p>\n<p>La cantidad de tiempo que se juega es otro de los factores que puede afectar la vida de los usuarios. Seg\u00fan los especialistas, pasar muchas horas frente a la computadora o con el smartphone puede impactar negativamente tanto en las relaciones interpersonales como laborales o en el estudio. \u00abAlgunas personas empiezan a abandonar ciertas actividades provocando la p\u00e9rdida de su destreza frente a determinadas tareas. Si una persona, sistem\u00e1ticamente, juega solo frente a una computadora no est\u00e1 entrenando sus habilidades sociales y empieza a aislarse. De esta manera las abandona o las hace de forma inadecuada fallando en los ex\u00e1menes, por ejemplo, o dejando de realizar actividades m\u00e1s cotidianas, como comer en familia. Algunos individuos, incluso, postergan horas de sue\u00f1o, lo que afecta el estado de \u00e1nimo y aumenta la irritabilidad y la ansiedad. Todas estas conductas se van manifestando en las personas que no pueden dejar de jugar. En general, en las adicciones decimos que la persona pierde la capacidad de elegir\u00bb, detalla L\u00f3pez.<\/p>\n<p>Allegri agrega que Candy Crush presenta un escenario atractivo, con est\u00edmulos agradables para que el cerebro tenga una carga emocional hacia lo que est\u00e1 haciendo. \u00abEste juego no est\u00e1 armado en forma na\u00efve, su objetivo no s\u00f3lo es resolverlo, sino que es incluirlo dentro de mecanismos que son interesantes para el est\u00edmulo cerebral, pero que no est\u00e1n pensados para que seamos m\u00e1s inteligentes, sino para engancharnos en otros juegos\u00bb, destaca.<\/p>\n<p>\u00bfPero es una adicci\u00f3n o no?<\/p>\n<p>Se oye mucho el soy adicto al chocolate, soy adicto a la televisi\u00f3n, y ahora est\u00e1n quienes aseguran que son adictos al Candy Crush. \u00bfC\u00f3mo podemos darnos cuenta si realmente es una adicci\u00f3n? \u00abPara saberlo se eval\u00faan los costos que le genera al individuo. Si no le genera altos costos personales, no deber\u00eda preocuparse, pero cuando se da cuenta de que depende m\u00e1s del juego que de la propia decisi\u00f3n, ah\u00ed la persona puede estar en problemas. La capacidad de elecci\u00f3n es fundamental\u00bb, dice L\u00f3pez.<\/p>\n<p>La fundadora de Reconectarse resalta que las personas que pasan mucho tiempo jugando ponen demasiada energ\u00eda y pensamientos en el juego, en lugar de enfrentar las situaciones que las aquejan para resolverlas. \u00abAdem\u00e1s, los adictos al juego pueden sentir malestar y ansiedad cuando no pueden conectarse o jugar\u00bb, dice Jurkowski.<\/p>\n<p>\u00abCuando el juego empieza a complicarnos la vida, cuando deja de ser una satisfacci\u00f3n para pasar a ser una obligaci\u00f3n, cuando perdemos el control y estamos en cualquier situaci\u00f3n tentados de jugar, cuando nos evadimos de la realidad o cuando lo hacemos en forma continua es altamente probable que ya sea una patolog\u00eda y no s\u00f3lo un pasatiempo\u00bb, resume Allegri.<\/p>\n<p>Duermete ni\u00f1o<\/p>\n<p>Muchos juegan justo antes de irse a dormir. Esto puede afectar su ciclo de descanso. \u00abLas rutinas presue\u00f1o deben ser actividades que nos ayuden a bajar los niveles de vigilia y propicien la relajaci\u00f3n y el sue\u00f1o. Los mensajes que mandamos al cerebro deben ser coherentes, por ejemplo bajar el nivel de luz, el ruido y la actividad. Si estamos enganchados jugando y tratando de pasar niveles de complejidad, el cerebro recibe est\u00edmulos que tienen que ver con estar despiertos. Esto es complejo porque todo nuestro cuerpo esta prepar\u00e1ndose para dormir y el cerebro entra en la dualidad de no saber si debe permanecer despierto, a pesar de que la hora indica que deber\u00edamos dormir\u00bb, informa Mirta Ana Averbuch, jefa de la Unidad de Medicina del Sue\u00f1o del Instituto de Neurociencias de la Fundaci\u00f3n Favaloro. Averbuch recomienda para poder descansar adecuadamente, no jugar en la cama y terminar por lo menos una hora antes de acostarse. \u00abLa luminosidad de los celulares, de las tabletas y de las PC hace que decaiga la secreci\u00f3n de la melatonina, la hormona que promueve el sue\u00f1o, y por lo tanto aparezca el insomnio. Con estos juegos no s\u00f3lo se est\u00e1 haciendo trabajar al m\u00e1ximo al cerebro despierto, sino que las im\u00e1genes perduran cuando estamos intentando conciliar el sue\u00f1o, provocando insomnio\u00bb, agrega.<\/p>\n<p>Para evitar que jugar se transforme en una acci\u00f3n nociva, Jurkowski aconseja alternar. \u00abNo obsesionarse con una actividad. Adem\u00e1s es necesario poner tiempos espec\u00edficos para jugar y despu\u00e9s hacer otras actividades\u00bb, sugiere.<\/p>\n<p>Para tranquilizar a los usuarios del Candy Crush, O&#8217;Neill deja en claro que es necesario diferencias entre adicci\u00f3n al juego o sentirse adicto. \u00abLa adicci\u00f3n se da cuando existe la necesidad imperiosa de jugar, con s\u00edntomas de abstinencia cuando uno no lo est\u00e1 haciendo, como taquicardia, ansiedad marcada, cuando ya no alcanza lo que jugaba y se necesita m\u00e1s, y cuando causa consecuencias\u00bb, aclara. En cambio, explica que el deseo de jugar y hacerlo no necesariamente implica adicci\u00f3n. \u00abEl tiempo es otro factor importante para tener en cuenta, ya que para que sea adicci\u00f3n deber\u00eda sostenerse en el tiempo. Para ser adicto se cree que deber\u00eda existir cierta predisposici\u00f3n. Por lo general existe asociada alguna otra patolog\u00eda neurol\u00f3gica o psiqui\u00e1trica, o alg\u00fan trastorno con la personalidad\u00bb, resume el jefe de Neurolog\u00eda Cognitiva de la Fundaci\u00f3n Favaloro.<\/p>\n<p>claves de una experta<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica, de 39 a\u00f1os, ya lleg\u00f3 al nivel 350 de Candy Crush. Madre de tres ni\u00f1os, no duda en confesar que cuando comenz\u00f3 trataba de jugar en cada momento libre que ten\u00eda. \u00abCuando llegu\u00e9 al nivel 100 me enter\u00e9 que si adelantaba la hora en el iPad obten\u00eda las vidas al instante y no ten\u00eda que esperar los 30 minutos para que me den una nueva. Hoy mi iPad est\u00e1 adelantado una semana\u00bb, dice con una sonrisa p\u00edcara.<\/p>\n<p>Aunque asegura que este juego muchas veces es cuesti\u00f3n de suerte, Ver\u00f3nica se anima a contar algunos tips. Por ejemplo, juntar la mayor cantidad de caramelos iguales para obtener los especiales. \u00abCuando hay gelatinas, primero deben eliminarse las situadas en las esquinas.\u00bb Ver\u00f3nica tiene claro lo que genera en ella este juego: \u00abNo me considero experta, s\u00f3lo que cuando algo no me sale no paro hasta lograrlo, pero soy as\u00ed en todos los aspectos de mi vida\u00bb, resume.<\/p>\n<p>Las se\u00f1ales de la obsesi\u00f3n con los jueguitos<\/p>\n<p>Invertir m\u00e1s de 4 horas por d\u00eda en un videogame<\/p>\n<p>Descuidar otras actividades importantes de su vida<\/p>\n<p>Proponerse no jugar o jugar menos, y no poder lograrlo<\/p>\n<p>Ponerse nervioso, irritable o angustiado si no puede jugar<\/p>\n<p>Mentir o mentirse sobre la cantidad de tiempo que estuvo jugando<\/p>\n<p>Desobedecer la cantidad de tiempo establecido de juego<\/p>\n<p>Retracci\u00f3n social de familiares y amigos<\/p>\n<p>Alteraci\u00f3n del sue\u00f1o<\/p>\n<p>Alteraci\u00f3n de la alimentaci\u00f3n<\/p>\n<p>Problemas de salud por sedentarismo o la postura<\/p>\n<p>Dificultades acad\u00e9micas o laborales<\/p>\n<p>No&nbsp; poder dejar de jugar a pesar de darse cuenta de los inconvenientes que le est\u00e1n ocasionando.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es-us.noticias.yahoo.com\/jugar-poder-parar-adicci%C3%B3n-%C3%A9poca-000000216.html\">fuente<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pasaron casi 30 a\u00f1os desde que el ingeniero ruso Aleks\u00e9i Leon\u00eddovich P\u00e1zhitnov cre\u00f3 el Tetris y el \u00e9xito de ese juego provoc\u00f3 que muchos trataran de copiarlo; pocos pudieron igualar el furor de aquel viejo jueguito hasta hoy. 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