{"id":33608,"date":"2014-04-04T14:28:40","date_gmt":"2014-04-04T18:28:40","guid":{"rendered":"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/ipuede-ser-el-corazon-roto-una-causa-seria-de-muerte-2\/"},"modified":"2014-12-01T17:53:05","modified_gmt":"2014-12-01T21:53:05","slug":"ipuede-ser-el-corazon-roto-una-causa-seria-de-muerte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/ipuede-ser-el-corazon-roto-una-causa-seria-de-muerte-2\/","title":{"rendered":"\u00bfPuede ser el coraz\u00f3n roto una causa seria de muerte?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"33604\" data-permalink=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/ipuede-ser-el-corazon-roto-una-causa-seria-de-muerte-2\/sosua_images_140402151314_broken_heart_624x351_thinkstock_1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/sosua_images_140402151314_broken_heart_624x351_thinkstock_1.jpg\" data-orig-size=\"600,450\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"sosua_images_140402151314_broken_heart_624x351_thinkstock_1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/sosua_images_140402151314_broken_heart_624x351_thinkstock_1-300x225.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/sosua_images_140402151314_broken_heart_624x351_thinkstock_1.jpg\" class=\" alignleft size-full wp-image-33604\" src=\"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/sosua_images_140402151314_broken_heart_624x351_thinkstock_1.jpg\" width=\"600\" height=\"450\" alt=\"140402151314_broken_heart_624x351_thinkstock_1\" class=\"caption\" style=\"float: left;\" srcset=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/sosua_images_140402151314_broken_heart_624x351_thinkstock_1.jpg 600w, https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/sosua_images_140402151314_broken_heart_624x351_thinkstock_1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/>Si las emociones pueden matar, \u00bfpor qu\u00e9 los m\u00e9dicos tardaron tanto tiempo en ver las evidencias que estaban a simple vista? En 1986, una&nbsp;<label datatype=\"t\">mujer<\/label>&nbsp;de 44 a\u00f1os fue ingresada en el Hospital General de Massachusetts, Estados Unidos. Durante&nbsp;<label datatype=\"t\">todo<\/label>&nbsp;el d\u00eda hab\u00eda estado bien, pero en la tarde sinti\u00f3 un dolor intenso en su pecho que se irradiaba hacia su brazo izquierdo.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>Un cl\u00e1sico signo de ataque card\u00edaco, pero lo desconcertante era que la mujer no sufr\u00eda de enfermedades card\u00edacas. En las arterias que rodean el coraz\u00f3n no hab\u00eda co\u00e1gulos que pusieran en riesgo su&nbsp;<label datatype=\"t\">vida<\/label>. Parec\u00eda un ataque al coraz\u00f3n, pero no lo era.<\/p>\n<p>Al describir el extra\u00f1o caso en la revista m\u00e9dica New England Journal of Medicine, Thomas Ryan y John Fallon sugirieron que la causa aparente del da\u00f1o que hab\u00eda sufrido el m\u00fasculo card\u00edaco era de origen emocional y no fisiol\u00f3gico. Ese mismo d\u00eda, m\u00e1s temprano, la mujer hab\u00eda recibido la noticia de que su hijo de 17 a\u00f1os se hab\u00eda suicidado.<\/p>\n<p>\u00bfEs posible que la mujer haya sufrido de coraz\u00f3n roto? Result\u00f3 que la respuesta estaba a simple vista. Si bien el caso fue una sorpresa para los doctores de Massachusetts, en realidad no fue una novedad para otros.<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os los doctores han desechado la idea de una relaci\u00f3n entre la psicolog\u00eda y la fisiolog\u00eda. En su libro \u00abSoobiquity\u00bb, Kathryn Bowers y Barbara Natterson-Horowitz escriben que \u00abpara muchos m\u00e9dicos, la idea de que las emociones pueden causar eventos fisiol\u00f3gicos en el coraz\u00f3n era vista de la misma manera que la sanaci\u00f3n con cristales o la homeopat\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLos verdaderos cardi\u00f3logos s\u00f3lo se concentraban en los problemas que pod\u00edan ver: la formaci\u00f3n de placa arterial, la aparici\u00f3n de trombos y \u00e9mbolos, y la rotura de las arterias. La sensibilidad era una cuesti\u00f3n de psiquiatras\u00bb.<\/p>\n<p>No obstante, las evidencias de que las emociones intensas pueden afectar el coraz\u00f3n se remontan a d\u00e9cadas atr\u00e1s, y no s\u00f3lo a seres humanos.<\/p>\n<p>Fueron los bi\u00f3logos y veterinarios los primeros en observar que las emociones intensas pueden causar estragos en la fisiolog\u00eda del cuerpo. A mediados del siglo XX, notaron que cuando un animal sufre un temor de muerte repentino ocurre algo curioso. Al ser capturado por un predador, la adrenalina llena el torrente sangu\u00edneo a tal punto que puede convertirse en veneno, da\u00f1ando los m\u00fasculos del animal, incluido el coraz\u00f3n. Esto se llama \u00abmiopat\u00eda de la captura\u00bb.<\/p>\n<p>En 1974, el efecto era tan conocido para los veterinarios que incluso una carta publicada en la revista Nature, en la que se propon\u00edan maneras de evitarlo, ni siquiera se molestaba en explicar el t\u00e9rmino.<br \/>Los investigadores se hab\u00edan dado cuenta de que capturar animales con prop\u00f3sitos cient\u00edficos o de preservaci\u00f3n ten\u00eda, ir\u00f3nicamente, consecuencias fatales.<\/p>\n<p>De hecho, mientras que los m\u00e9dicos de Massachusetts intentaban descifrar aquel extra\u00f1o episodio, aparentemente causado por razones emocionales, veterinarios ya hab\u00edan observado casos de cardiomiopat\u00edas asociados al estr\u00e9s en una enorme variedad de especies no humanas: alces, berrendos, alces americanos, ciervos, orix cimitarra, ant\u00edlope, munt\u00edacos, bisontes, gacelas, dugongos y pavos salvajes.<\/p>\n<p>Desde entonces, esa lista se ha ampliado para incluir: ant\u00edlopes africanos, \u00f3rix, delfines, ballenas, patos, sisones, perdices, nutrias de r\u00edo, gr\u00faidos y murci\u00e9lagos, as\u00ed como una variedad de aves costeras y loros perezosos. Los animales que son m\u00e1s propensos a la miopat\u00eda de captura son los peque\u00f1os mam\u00edferos, ungulados, aves y primates ansiosos.<\/p>\n<p>Aproximadamente a mediados de los a\u00f1os 90, cada vez m\u00e1s casos en humanos empezaron a insinuar la aparici\u00f3n de problemas fisiol\u00f3gicos por estr\u00e9s. En 1995, los investigadores Jeremy Kark, Silvie Goldman y Leon Epstein descubrieron que la cantidad de israel\u00edes que murieron por problemas card\u00edacos el 18 de enero de 1991 fue mayor que en cualquier otro d\u00eda del mes anterior o de los dos meses posteriores, as\u00ed como para el mismo per\u00edodo del a\u00f1o anterior.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda empez\u00f3 la Guerra del Golfo P\u00e9rsico y 18 misiles fueron lanzados hacia Israel desde Irak. En otras palabras, de acuerdo a este estudio, el aumento de la mortalidad no se debi\u00f3 a las lesiones causadas directamente por el ataque de misiles, sino que estuvo relacionado con eventos cardiovasculares que ocurrieron fuera del \u00e1mbito hospitalario.<\/p>\n<p>\u00abLa percepci\u00f3n de una situaci\u00f3n inminente que amenazaba la vida era generalizada\u00bb, escribieron los investigadores en el Journal of the American Medical Association. \u00abPara protegerse de un ataque qu\u00edmico, se distribuyeron m\u00e1scaras de gas y jeringas autom\u00e1ticas con atropina. En cada hogar hab\u00eda una habitaci\u00f3n sellada. Las instrucciones de defensa civil fueron emitidas en los medios de comunicaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Todo el pa\u00eds estaba cargado de ansiedad, y el temor de vida o muerte debido a los ataques de misiles fue m\u00e1s de lo que algunos pudieron soportar.<\/p>\n<p>Repentino aumento<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente, otro grupo de investigadores observ\u00f3 las muertes relacionadas con problemas card\u00edacos repentinos que ocurrieron el 17 de enero de 1994 en Los \u00c1ngeles. A las 4.31am de ese d\u00eda la regi\u00f3n fue sacudida por un terremoto de magnitud 6,8 -\u00abUno de los terremotos m\u00e1s fuertes registrados en una gran ciudad en Am\u00e9rica del Norte\u00bb, seg\u00fan investigadores.<\/p>\n<p>En el New England Journal of Medicine se inform\u00f3 sobre esa subida de muertes relacionadas con episodios cardiovasculares debido al estr\u00e9s de aquella ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Al igual que con los ataques de misiles en Israel, esas muertes no inclu\u00edan casos de lesiones traum\u00e1ticas causadas directamente por el terremoto. Por el contrario, esas muertes eran atribuidas a la intensa tensi\u00f3n de ser despertado por un violento terremoto.<\/p>\n<p>Aunque hay que acotar que muchas de las personas que murieron no ten\u00edan buena salud.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1990, investigadores japoneses acu\u00f1aron el t\u00e9rmino \u00abcardiomiopat\u00eda takotsubo\u00bb para describir un aparente ataque card\u00edaco inducido por el estr\u00e9s. Se llam\u00f3 de esa manera porque la dilataci\u00f3n del ventr\u00edculo izquierdo caracter\u00edstica de este tipo de cardiomiopat\u00edas hace acordar a un tipo de bote pesquero llamado takotsubo, que es utilizado para atrapar pulpos.<\/p>\n<p>Pero no fue hasta el a\u00f1o 2005 que la medicina empez\u00f3 a tomar nota de las emociones como desencadenante de problemas fisiol\u00f3gicos, gracias a la publicaci\u00f3n de un buen n\u00famero de estudios.<br \/>Ese a\u00f1o se acu\u00f1\u00f3 en la literatura m\u00e9dica el concepto de cardiomiopat\u00eda por estr\u00e9s, a pesar de que varios m\u00e9dicos a\u00fan prefer\u00edan llamarla takotsubo o alternativamente \u00abel s\u00edndrome del coraz\u00f3n roto\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed que si bien la tristeza o el rechazo no pueden necesariamente lastimarnos fisiol\u00f3gicamente, ahora existen pocas dudas sobre los efectos directos y cuantificables que las emociones pueden tener en nuestro cuerpo, y que incluso pueden conducir a una cat\u00e1strofe cuando las cosas van a peor.<\/p>\n<p>Es simplemente una pena que los m\u00e9dicos hayan tardado tanto en aceptar lo que los bi\u00f3logos de fauna silvestre y veterinarios saben desde hace d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Si este episodio nos ense\u00f1a algo, es que los rasgos que compartimos con los animales son definitivamente m\u00e1s fuertes de lo que parece. Los puntos en com\u00fan son m\u00faltiples, ya sea la capacidad de bailar, de gobernar en democracia o de atraer al sexo opuesto con perfume. Est\u00e1n escritos en la trama misma de nuestra biolog\u00eda.<\/p>\n<p>Fuente:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.bbc.co.uk\/mundo\/noticias\/2014\/04\/140402_salud_mal_amor_despecho_gtg.shtml\" target=\"_blank\">BBC.co<\/a>&nbsp;\/ VIC<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si las emociones pueden matar, \u00bfpor qu\u00e9 los m\u00e9dicos tardaron tanto tiempo en ver las evidencias que estaban a simple vista? En 1986, una&nbsp;mujer&nbsp;de 44 a\u00f1os fue ingresada en el Hospital General de Massachusetts, Estados Unidos. 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