{"id":81328,"date":"2021-05-17T17:15:33","date_gmt":"2021-05-17T21:15:33","guid":{"rendered":"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/?p=81328"},"modified":"2021-05-17T17:15:38","modified_gmt":"2021-05-17T21:15:38","slug":"ilegalidad-la-norma-en-la-olvidada-frontera-haitiano-dominicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/ilegalidad-la-norma-en-la-olvidada-frontera-haitiano-dominicana\/","title":{"rendered":"Ilegalidad: la \u00abnorma\u00bb en la olvidada frontera haitiano-dominicana"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"330\" height=\"170\" data-attachment-id=\"81329\" data-permalink=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/ilegalidad-la-norma-en-la-olvidada-frontera-haitiano-dominicana\/attachment\/202105172101561\/\" data-orig-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/202105172101561.jpeg\" data-orig-size=\"330,170\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"202105172101561\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/202105172101561-300x155.jpeg\" data-large-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/202105172101561.jpeg\" src=\"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/202105172101561.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-81329\" srcset=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/202105172101561.jpeg 330w, https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/202105172101561-300x155.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Ni\u00f1os con ropas polvorientas corren al lado de los todoterrenos, para pedir unas monedas, cada vez que se aproximan a una de las diminutas y paup\u00e9rrimas aldeas que se esparcen por la carretera de monta\u00f1a compartida entre Rep\u00fablica Dominicana y Hait\u00ed, en el lugar m\u00e1s olvidado de la frontera.<\/p>\n\n\n\n<p>A estos lugares remotos ni siquiera han llegado las noticias sobre la verja que construye Rep\u00fablica Dominicana para protegerse de los robos, el contrabando y la inmigraci\u00f3n irregular, ilegalidades que, al amparo de la corrupci\u00f3n de algunos oficiales, constituyen un problema real en los principales pasos fronterizos de la isla.<\/p>\n\n\n\n<p>La carretera internacional se convierte en un bullicioso mercado dos veces por semana en Tilory, un poblado sin luz ni agua potable, ubicado en la Cordillera Central, a unos 15 kil\u00f3metros de la localidad dominicana de Restauraci\u00f3n (norte).<\/p>\n\n\n\n<p>Los puestos de comida, de animales o de utensilios, cubiertos de polvo, se esparcen a ambos lados de la estrecha pista de tierra cuyo recorrido traza la frontera a lo largo de 50 kil\u00f3metros de cerros casi deshabitados, y donde no se ve ni un solo polic\u00eda o militar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LAS \u00abTASAS\u00bb AL COMERCIO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El comerciante dominicano Lorenzo Antonio Valenzuela, sentado en la caja trasera de su cami\u00f3n, atiende a una clienta en creole, idioma que maneja despu\u00e9s de 20 a\u00f1os acudiendo a Tilory para vender sal y herbicidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Valenzuela es uno de los pocos comerciantes dominicanos que se acercan a este remoto mercado, y se queja de que para llegar a \u00e9l, los militares le cobran ilegalmente 4.000 pesos (unos 70 d\u00f3lares) para dejar pasar su cami\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTenemos muchos problemas con los militares. Nos quitan demasiados cuartos para llegar a los mercados. Nos quieren quitar 4.000 pesos por cami\u00f3n de sal. Esto no es un impuesto, no es una aduana\u00bb, protesta el vendedor, reproduciendo un tipo de denuncia que es recurrente de norte a sur de la frontera.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LOS SALARIOS BAJOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El sacerdote Regino Mart\u00ednez, quien ha trabajado con inmigrantes durante m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas en Dajab\u00f3n, el principal paso en el norte de la isla, explica que \u00abla ra\u00edz de la corrupci\u00f3n\u00bb en la frontera \u00abes la mala paga\u00bb de los militares, que ronda los 350 d\u00f3lares mensuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para cruzar la raya, cada migrante puede desembolsar entre 50 y 90 d\u00f3lares a los \u00abpoteas\u00bb (traficantes) y a los buscones, como se llama a quienes los recogen en moto o en autom\u00f3vil en el lado dominicano y se encargan de esquivar los controles o de ir \u00abmojando la mano\u00bb para que los militares miren a otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHay toda una red oficializada tanto por parte del poder como del pueblo. Aqu\u00ed ser traficante es un trabajo, porque la gente no tiene de qu\u00e9 vivir\u00bb, afirma el padre Regino.<\/p>\n\n\n\n<p>La franja fronteriza, en especial en su mitad sur, es precisamente la zona menos desarrollada de Rep\u00fablica Dominicana; en el lado haitiano, la miseria es extrema.<\/p>\n\n\n\n<p>El director general de Migraci\u00f3n, Enrique Garc\u00eda, admite a Efe que \u00abno es un secreto\u00bb que trasiegan mafias a lo largo de los 380 kil\u00f3metros de la frontera, \u00abcomo ocurre en todo el mundo\u00bb y precisamente por ello, arguye, Rep\u00fablica Dominicana pretende levantar una verja con la que frenar las ilegalidades.<\/p>\n\n\n\n<p>El general Jos\u00e9 Manuel Dur\u00e1n, responsable del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), asegura que en los cuatro pasos oficiales se han instalado c\u00e1maras de video no solo por seguridad, sino para velar porque los militares \u00abhagan su trabajo honestamente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DEPORTACIONES CUESTIONADAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las denuncias de irregularidades se repiten en el viaje de vuelta que realizan los miles de indocumentados que son deportados cada mes desde Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a las c\u00e1maras, 75 migrantes salen de un antiguo autob\u00fas escolar amarillo y cruzan a pie la puerta met\u00e1lica del paso de Dajab\u00f3n, la mayor\u00eda de ellos llevando solo lo puesto.<\/p>\n\n\n\n<p>La operaci\u00f3n es supervisada por un representante de la Organizaci\u00f3n Internacional para las Migraciones (OIM), y tambi\u00e9n intervienen otros organismos sociales en el caso de que entre los capturados haya menores o personas vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>Del lado haitiano, un oficial migratorio en Ouanaminthe dice a Efe que Rep\u00fablica Dominicana incumple el protocolo binacional que regula las deportaciones, al expulsar a personas vulnerables, como embarazadas, y en muchos casos sin darles de comer o sin haberles permitido asearse durante muchas horas.<\/p>\n\n\n\n<p>Jesula Blanc, responsable de la Plataforma de G\u00e9nero del Nordeste, ONG que atiende a mujeres deportadas, corrobora estas denuncias y agrega que a los migrantes, cuando son arrestados, les suelen robar el dinero y todas sus pertenencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La activista se opone al muro que promueve el presidente dominicano, Luis Abinader, y aboga porque ambos pa\u00edses trabajen en pro de \u00abuna frontera de paz\u00bb, como la que se vive entre los comerciantes del mercado de Tilory.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni\u00f1os con ropas polvorientas corren al lado de los todoterrenos, para pedir unas monedas, cada vez que se aproximan a una de las diminutas y paup\u00e9rrimas aldeas que se esparcen por la carretera de monta\u00f1a compartida entre Rep\u00fablica Dominicana y Hait\u00ed, en el lugar m\u00e1s olvidado de la frontera. A estos lugares remotos ni siquiera han llegado las noticias sobre la verja que construye Rep\u00fablica Dominicana para protegerse de los robos, el contrabando y la inmigraci\u00f3n irregular, ilegalidades que, al amparo de la corrupci\u00f3n de algunos oficiales, constituyen un problema real en los principales pasos fronterizos de la isla. La carretera internacional se convierte en un bullicioso mercado dos veces por semana en Tilory, un poblado sin luz ni agua potable, ubicado en la Cordillera Central, a unos 15 kil\u00f3metros de la localidad dominicana de Restauraci\u00f3n (norte). Los puestos de comida, de animales o de utensilios, cubiertos de polvo, se esparcen a ambos lados de la estrecha pista de tierra cuyo recorrido traza la frontera a lo largo de 50 kil\u00f3metros de cerros casi deshabitados, y donde no se ve ni un solo polic\u00eda o militar. LAS \u00abTASAS\u00bb AL COMERCIO El comerciante dominicano Lorenzo Antonio Valenzuela, sentado en la caja trasera de su cami\u00f3n, atiende a una clienta en creole, idioma que maneja despu\u00e9s de 20 a\u00f1os acudiendo a Tilory para vender sal y herbicidas. Valenzuela es uno de los pocos comerciantes dominicanos que se acercan a este remoto mercado, y se queja de que para llegar a \u00e9l, los militares le cobran ilegalmente 4.000 pesos (unos 70 d\u00f3lares) para dejar pasar su cami\u00f3n. \u00abTenemos muchos problemas con los militares. Nos quitan demasiados cuartos para llegar a los mercados. Nos quieren quitar 4.000 pesos por cami\u00f3n de sal. Esto no es un impuesto, no es una aduana\u00bb, protesta el vendedor, reproduciendo un tipo de denuncia que es recurrente de norte a sur de la frontera. LOS SALARIOS BAJOS El sacerdote Regino Mart\u00ednez, quien ha trabajado con inmigrantes durante m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas en Dajab\u00f3n, el principal paso en el norte de la isla, explica que \u00abla ra\u00edz de la corrupci\u00f3n\u00bb en la frontera \u00abes la mala paga\u00bb de los militares, que ronda los 350 d\u00f3lares mensuales. Para cruzar la raya, cada migrante puede desembolsar entre 50 y 90 d\u00f3lares a los \u00abpoteas\u00bb (traficantes) y a los buscones, como se llama a quienes los recogen en moto o en autom\u00f3vil en el lado dominicano y se encargan de esquivar los controles o de ir \u00abmojando la mano\u00bb para que los militares miren a otro lado. \u00abHay toda una red oficializada tanto por parte del poder como del pueblo. Aqu\u00ed ser traficante es un trabajo, porque la gente no tiene de qu\u00e9 vivir\u00bb, afirma el padre Regino. La franja fronteriza, en especial en su mitad sur, es precisamente la zona menos desarrollada de Rep\u00fablica Dominicana; en el lado haitiano, la miseria es extrema. El director general de Migraci\u00f3n, Enrique Garc\u00eda, admite a Efe que \u00abno es un secreto\u00bb que trasiegan mafias a lo largo de los 380 kil\u00f3metros de la frontera, \u00abcomo ocurre en todo el mundo\u00bb y precisamente por ello, arguye, Rep\u00fablica Dominicana pretende levantar una verja con la que frenar las ilegalidades. El general Jos\u00e9 Manuel Dur\u00e1n, responsable del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), asegura que en los cuatro pasos oficiales se han instalado c\u00e1maras de video no solo por seguridad, sino para velar porque los militares \u00abhagan su trabajo honestamente\u00bb. DEPORTACIONES CUESTIONADAS Las denuncias de irregularidades se repiten en el viaje de vuelta que realizan los miles de indocumentados que son deportados cada mes desde Rep\u00fablica Dominicana. Frente a las c\u00e1maras, 75 migrantes salen de un antiguo autob\u00fas escolar amarillo y cruzan a pie la puerta met\u00e1lica del paso de Dajab\u00f3n, la mayor\u00eda de ellos llevando solo lo puesto. La operaci\u00f3n es supervisada por un representante de la Organizaci\u00f3n Internacional para las Migraciones (OIM), y tambi\u00e9n intervienen otros organismos sociales en el caso de que entre los capturados haya menores o personas vulnerables. Del lado haitiano, un oficial migratorio en Ouanaminthe dice a Efe que Rep\u00fablica Dominicana incumple el protocolo binacional que regula las deportaciones, al expulsar a personas vulnerables, como embarazadas, y en muchos casos sin darles de comer o sin haberles permitido asearse durante muchas horas. Jesula Blanc, responsable de la Plataforma de G\u00e9nero del Nordeste, ONG que atiende a mujeres deportadas, corrobora estas denuncias y agrega que a los migrantes, cuando son arrestados, les suelen robar el dinero y todas sus pertenencias. La activista se opone al muro que promueve el presidente dominicano, Luis Abinader, y aboga porque ambos pa\u00edses trabajen en pro de \u00abuna frontera de paz\u00bb, como la que se vive entre los comerciantes del mercado de Tilory.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":81329,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[88],"tags":[],"class_list":["post-81328","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/202105172101561.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81328"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81328\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81330,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81328\/revisions\/81330"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81329"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}