{"id":84171,"date":"2022-02-25T08:48:58","date_gmt":"2022-02-25T12:48:58","guid":{"rendered":"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/?p=84171"},"modified":"2022-02-25T08:49:01","modified_gmt":"2022-02-25T12:49:01","slug":"arroz-habichuelas-y-carne-como-se-convirtio-la-bandera-en-el-plato-nuestro-de-cada-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/arroz-habichuelas-y-carne-como-se-convirtio-la-bandera-en-el-plato-nuestro-de-cada-dia\/","title":{"rendered":"Arroz, habichuelas y carne: c\u00f3mo se convirti\u00f3 la \u2018bandera\u2019 en el plato nuestro de cada d\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"84172\" data-permalink=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/arroz-habichuelas-y-carne-como-se-convirtio-la-bandera-en-el-plato-nuestro-de-cada-dia\/arro\/\" data-orig-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/arro.jpg\" data-orig-size=\"680,453\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"arro\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/arro-300x200.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/arro.jpg\" src=\"http:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/arro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-84172\" width=\"202\" height=\"134\" srcset=\"https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/arro.jpg 680w, https:\/\/sosuaonline.net\/inicio\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/arro-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfEres de los que dicen que el d\u00eda que no prueban arroz sienten como si no hubieran comido? Quiz\u00e1s te sorprenda saber que uno de los m\u00e1s emblem\u00e1ticos platos de la gastronom\u00eda dominicana, la bandera, no siempre abund\u00f3 en las mesas de esta media isla.<\/p>\n\n\n\n<p>La combinaci\u00f3n de&nbsp;<strong>arroz, habichuelas y carne<\/strong>&nbsp;(por lo general pollo) recorri\u00f3 un largo camino antes de convertirse en el pan nuestro de cada d\u00eda para los quisqueyanos.<\/p>\n\n\n\n<p>A los conquistadores espa\u00f1oles se les atribuye la introducci\u00f3n de una gran variedad de productos comestibles, entre ellos el arroz (que lleg\u00f3 a Europa desde Asia) y animales para consumo humano como gallinas, cerdos y ganado vacuno.<\/p>\n\n\n\n<p>La habichuela roja, en tanto, lleg\u00f3 desde Centroam\u00e9rica en el siglo XVI, afirma en&nbsp;<em>Gastronom\u00eda dominicana: Historia del sabor criollo<\/em>&nbsp;(Codetel, 2007) Hugo Tolentino Dipp, quien hace referencia, en la misma obra, a un documento del 1577 que ya mencionaba la mezcla de arroz y frijoles.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien los colonizadores espa\u00f1oles importaron en sus viajes los primeros componentes de la bandera hace cinco siglos, el platillo&nbsp;<strong>tard\u00f3 en tener una presencia diaria en la mesa<\/strong>&nbsp;de la parte este de la isla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa tradici\u00f3n culinaria espa\u00f1ola no era esa\u201d, explica al respecto Bol\u00edvar Troncoso, presidente de la Fundaci\u00f3n Sabores Dominicanos y del Instituto Panamericano de Geograf\u00eda e Historia (IPGH).<\/p>\n\n\n\n<p>Durante varios siglos, incluyendo los tiempos de la colonia y la Primera Rep\u00fablica, la alimentaci\u00f3n de los habitantes de la parte oriental de la isla Espa\u00f1ola consist\u00eda fundamentalmente en&nbsp;<strong>v\u00edveres con carne<\/strong>&nbsp;o, dicho en lenguaje popular, \u201cv\u00edveres con tajo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El arroz, el sancocho y otros platos -informa Troncoso- se reservaban para d\u00edas especiales. \u201cEste h\u00e1bito alimenticio para la poblaci\u00f3n popular se impuso desde la colonia\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a los ta\u00ednos que habitaban la isla antes de la llegada de los europeos, el chef Luigi Puello comenta que su dieta b\u00e1sica consist\u00eda en tub\u00e9rculos como yuca o batata -que por crecer bajo tierra se encontraban disponibles a pesar de las tormentas tropicales- y frutos del mar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya para el per\u00edodo conocido como Espa\u00f1a Boba (1809-1821), caracterizado por el abandono de la colonia por parte de la metr\u00f3poli, los dominicanos degustaban una mezcla de ingredientes similar a la que conocemos hoy, afirma el tambi\u00e9n director acad\u00e9mico del Instituto Culinario Dominicano (ICD).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa grave crisis econ\u00f3mica y la precariedad obligaron al pueblo a comer lo que apareciera y lo poco que produc\u00edan: el arroz de las tierras pantanosas, las habichuelas de f\u00e1cil germinaci\u00f3n y la carne de los hatos\u201d, expone.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, de acuerdo con Puello, los&nbsp;<strong>cambios en la dieta regular<\/strong>&nbsp;de los dominicanos comenzar\u00edan a&nbsp;<strong>finales del siglo XIX con la<\/strong>&nbsp;<strong>construcci\u00f3n del ferrocarril<\/strong>&nbsp;durante la presidencia de Ulises Heureaux (Lil\u00eds).<\/p>\n\n\n\n<p>A principios del siglo XX el arroz se encontraba entre los principales productos importados, seg\u00fan registros de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, en opini\u00f3n de Troncoso, la&nbsp;<strong>primera intervenci\u00f3n norteamericana (1916-1924)<\/strong>&nbsp;constituy\u00f3 una \u00e9poca decisiva para que el arroz con habichuelas y carne terminara de sustituir en el gusto popular a los v\u00edveres y tub\u00e9rculos.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos soldados de la ocupaci\u00f3n proven\u00edan de Luisiana, zona arrocera del sur de Estados Unidos con un gran consumo de este cereal, que combinaban con frijoles.<\/p>\n\n\n\n<p>Los norteamericanos, cuenta Troncoso, crearon una campa\u00f1a para estimular el consumo de arroz y utilizaron el personaje tradicional de Concho Primo para promover la idea de que la ingesta de pl\u00e1tano produc\u00eda \u201cbrute\u00edna\u201d (y no hace mucho que segu\u00eda siendo com\u00fan escuchar a alg\u00fan dominicano afirmar que el pl\u00e1tano \u201cembrutece\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>La uni\u00f3n de arroz, habichuelas y carne, que sustituy\u00f3 los almuerzos a base de v\u00edveres, se adapt\u00f3 a los sazones y sofritos dominicanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, aunque esta combinaci\u00f3n de cereal y legumbres tenga&nbsp;<strong>presencia en varios pa\u00edses<\/strong>&nbsp;<strong>de la regi\u00f3n<\/strong>, su forma de preparaci\u00f3n y consumo difieren.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<strong>Existen diferencias en la condimentaci\u00f3n y cocci\u00f3n<\/strong>&nbsp;del arroz y las habichuelas. Muchos pa\u00edses consumen el arroz sin las habichuelas, y estas las consumen como sopa\u201d, explica el presidente de la Fundaci\u00f3n Sabores Dominicanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el mandato de Horacio V\u00e1squez que sigui\u00f3 a la intervenci\u00f3n norteamericana de 1916 se ejecut\u00f3 el primer proyecto arrocero con una colonia filipina en Villa V\u00e1squez, Monte Cristi. M\u00e1s tarde, durante la era de Rafael L. Trujillo, tambi\u00e9n recibieron impulso importantes proyectos arroceros.<\/p>\n\n\n\n<p>El dictador, expone Puello, comprendi\u00f3 la necesidad de tener acceso a<strong>&nbsp;productos de f\u00e1cil desarrollo y pronta disponibilidad&nbsp;<\/strong>y respald\u00f3 la ampliaci\u00f3n de la producci\u00f3n de granos en la zona sur.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAqu\u00ed es que este plato entra de forma acelerada a las casas dominicanas\u201d, afirma el director acad\u00e9mico del Instituto Culinario Dominicano (ICD).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NUTRITIVA MEZCLA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un recorrido desde el sur de Estados Unidos hasta Sudam\u00e9rica, pasando por Centroam\u00e9rica y el Caribe, permite identificar variantes del arroz con habichuelas (o frijoles).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLo que suele cambiar, aparte de los condimentos, es la habichuela o el frijol empleado\u201d, indica Puello.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista nutricional, se trata de&nbsp;<strong>una comida completa<\/strong>, ya que las habichuelas aportan al arroz un amino\u00e1cido esencial que forma una&nbsp;<strong>prote\u00edna de alto valor<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00fanico pero que Puello le pone al popular y sabroso platillo bautizado como bandera dominicana (tal es su simbolog\u00eda y trascendencia) es el exceso de grasas empleadas en su preparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La receta tradicional dominicana a\u00f1ade aceite tanto al principio como al final de la elaboraci\u00f3n y esto, dice, dispara el contenido de l\u00edpidos y vuelve el arroz poco saludable.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPor otro lado\u201d, advierte el cocinero, \u201cel guiso de la carne es alto en grasa, al igual que las frituritas ricas que usamos para acompa\u00f1ar el plato\u201d.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEres de los que dicen que el d\u00eda que no prueban arroz sienten como si no hubieran comido? Quiz\u00e1s te sorprenda saber que uno de los m\u00e1s emblem\u00e1ticos platos de la gastronom\u00eda dominicana, la bandera, no siempre abund\u00f3 en las mesas de esta media isla. La combinaci\u00f3n de&nbsp;arroz, habichuelas y carne&nbsp;(por lo general pollo) recorri\u00f3 un largo camino antes de convertirse en el pan nuestro de cada d\u00eda para los quisqueyanos. A los conquistadores espa\u00f1oles se les atribuye la introducci\u00f3n de una gran variedad de productos comestibles, entre ellos el arroz (que lleg\u00f3 a Europa desde Asia) y animales para consumo humano como gallinas, cerdos y ganado vacuno. La habichuela roja, en tanto, lleg\u00f3 desde Centroam\u00e9rica en el siglo XVI, afirma en&nbsp;Gastronom\u00eda dominicana: Historia del sabor criollo&nbsp;(Codetel, 2007) Hugo Tolentino Dipp, quien hace referencia, en la misma obra, a un documento del 1577 que ya mencionaba la mezcla de arroz y frijoles. Si bien los colonizadores espa\u00f1oles importaron en sus viajes los primeros componentes de la bandera hace cinco siglos, el platillo&nbsp;tard\u00f3 en tener una presencia diaria en la mesa&nbsp;de la parte este de la isla. \u201cLa tradici\u00f3n culinaria espa\u00f1ola no era esa\u201d, explica al respecto Bol\u00edvar Troncoso, presidente de la Fundaci\u00f3n Sabores Dominicanos y del Instituto Panamericano de Geograf\u00eda e Historia (IPGH). Durante varios siglos, incluyendo los tiempos de la colonia y la Primera Rep\u00fablica, la alimentaci\u00f3n de los habitantes de la parte oriental de la isla Espa\u00f1ola consist\u00eda fundamentalmente en&nbsp;v\u00edveres con carne&nbsp;o, dicho en lenguaje popular, \u201cv\u00edveres con tajo\u201d. El arroz, el sancocho y otros platos -informa Troncoso- se reservaban para d\u00edas especiales. \u201cEste h\u00e1bito alimenticio para la poblaci\u00f3n popular se impuso desde la colonia\u201d, a\u00f1ade. En cuanto a los ta\u00ednos que habitaban la isla antes de la llegada de los europeos, el chef Luigi Puello comenta que su dieta b\u00e1sica consist\u00eda en tub\u00e9rculos como yuca o batata -que por crecer bajo tierra se encontraban disponibles a pesar de las tormentas tropicales- y frutos del mar. Ya para el per\u00edodo conocido como Espa\u00f1a Boba (1809-1821), caracterizado por el abandono de la colonia por parte de la metr\u00f3poli, los dominicanos degustaban una mezcla de ingredientes similar a la que conocemos hoy, afirma el tambi\u00e9n director acad\u00e9mico del Instituto Culinario Dominicano (ICD). \u201cLa grave crisis econ\u00f3mica y la precariedad obligaron al pueblo a comer lo que apareciera y lo poco que produc\u00edan: el arroz de las tierras pantanosas, las habichuelas de f\u00e1cil germinaci\u00f3n y la carne de los hatos\u201d, expone. Pero, de acuerdo con Puello, los&nbsp;cambios en la dieta regular&nbsp;de los dominicanos comenzar\u00edan a&nbsp;finales del siglo XIX con la&nbsp;construcci\u00f3n del ferrocarril&nbsp;durante la presidencia de Ulises Heureaux (Lil\u00eds). A principios del siglo XX el arroz se encontraba entre los principales productos importados, seg\u00fan registros de la \u00e9poca. Pero, en opini\u00f3n de Troncoso, la&nbsp;primera intervenci\u00f3n norteamericana (1916-1924)&nbsp;constituy\u00f3 una \u00e9poca decisiva para que el arroz con habichuelas y carne terminara de sustituir en el gusto popular a los v\u00edveres y tub\u00e9rculos. Muchos soldados de la ocupaci\u00f3n proven\u00edan de Luisiana, zona arrocera del sur de Estados Unidos con un gran consumo de este cereal, que combinaban con frijoles. Los norteamericanos, cuenta Troncoso, crearon una campa\u00f1a para estimular el consumo de arroz y utilizaron el personaje tradicional de Concho Primo para promover la idea de que la ingesta de pl\u00e1tano produc\u00eda \u201cbrute\u00edna\u201d (y no hace mucho que segu\u00eda siendo com\u00fan escuchar a alg\u00fan dominicano afirmar que el pl\u00e1tano \u201cembrutece\u201d). La uni\u00f3n de arroz, habichuelas y carne, que sustituy\u00f3 los almuerzos a base de v\u00edveres, se adapt\u00f3 a los sazones y sofritos dominicanos. Por eso, aunque esta combinaci\u00f3n de cereal y legumbres tenga&nbsp;presencia en varios pa\u00edses&nbsp;de la regi\u00f3n, su forma de preparaci\u00f3n y consumo difieren. \u201cExisten diferencias en la condimentaci\u00f3n y cocci\u00f3n&nbsp;del arroz y las habichuelas. Muchos pa\u00edses consumen el arroz sin las habichuelas, y estas las consumen como sopa\u201d, explica el presidente de la Fundaci\u00f3n Sabores Dominicanos. Durante el mandato de Horacio V\u00e1squez que sigui\u00f3 a la intervenci\u00f3n norteamericana de 1916 se ejecut\u00f3 el primer proyecto arrocero con una colonia filipina en Villa V\u00e1squez, Monte Cristi. M\u00e1s tarde, durante la era de Rafael L. Trujillo, tambi\u00e9n recibieron impulso importantes proyectos arroceros. El dictador, expone Puello, comprendi\u00f3 la necesidad de tener acceso a&nbsp;productos de f\u00e1cil desarrollo y pronta disponibilidad&nbsp;y respald\u00f3 la ampliaci\u00f3n de la producci\u00f3n de granos en la zona sur. \u201cAqu\u00ed es que este plato entra de forma acelerada a las casas dominicanas\u201d, afirma el director acad\u00e9mico del Instituto Culinario Dominicano (ICD). NUTRITIVA MEZCLA Un recorrido desde el sur de Estados Unidos hasta Sudam\u00e9rica, pasando por Centroam\u00e9rica y el Caribe, permite identificar variantes del arroz con habichuelas (o frijoles). \u201cLo que suele cambiar, aparte de los condimentos, es la habichuela o el frijol empleado\u201d, indica Puello. Desde el punto de vista nutricional, se trata de&nbsp;una comida completa, ya que las habichuelas aportan al arroz un amino\u00e1cido esencial que forma una&nbsp;prote\u00edna de alto valor. El \u00fanico pero que Puello le pone al popular y sabroso platillo bautizado como bandera dominicana (tal es su simbolog\u00eda y trascendencia) es el exceso de grasas empleadas en su preparaci\u00f3n. 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